El acuerdo de gobierno de Partido Popular y Vox en Extremadura ha colocado la inmigración en el centro del nuevo reparto de poder autonómico con un paquete de medidas que endurece el acceso a prestaciones y servicios para personas migrantes en situación irregular, introduce el principio de "prioridad nacional" y plantea restricciones que afectan incluso a la red de acogida y a las políticas sociales. El pacto, firmado tras meses de bloqueo, no sólo devuelve a la ultraderecha al Gobierno extremeño, sino que también consagra buena parte de su agenda en una comunidad donde la población migrante apenas ronda el 4%.
Sobre ese giro cargó con dureza este sábado el diputado socialista Víctor Gutiérrez en laSexta Xplica, donde retrató el acuerdo como una cesión total del PP al ideario de Vox. "Desbloquea el Gobierno, pero inicia el bloqueo de verdad, el del avance, el bloqueo de los servicios públicos y de los derechos sociales", afirmó, en una intervención en la que señaló directamente a Alberto Núñez Feijóo por haber desplazado al Partido Popular hacia el terreno de la extrema derecha. A su juicio, desde que el líder gallego tomó el mando del PP, las líneas rojas de la moderación han ido corriéndose hasta dejar al partido con un discurso "absolutamente diluido" en Vox.
Gutiérrez fue especialmente duro con María Guardiola, presidenta extremeña y gran protagonista del volantazo político. La acusó de haber enterrado el discurso con el que intentó marcar distancias con Vox y de haber acabado comprando, sin matices, el marco ultra. "Decía que el PP no se podía travestir de Vox y se ha travestido desde la peluca a los tacones", soltó en plató, dejando una de las frases más comentadas de la noche. Su reproche iba dirigido tanto al cambio de posición de Guardiola como al tutelaje político de Génova sobre la negociación.
El diputado del PSOE recordó además que Guardiola ya había pronunciado en 2023 palabras que entonces fueron interpretadas como un freno a la entrada de Vox en el Ejecutivo extremeño. Aquella resistencia duró poco. Según Gutiérrez, después llegó el “tirón de orejas” desde Madrid y la presidenta acabó cediendo en cuestiones clave. La referencia no es menor: en febrero de este mismo año, la propia Guardiola volvió a verbalizar su incomodidad con esa deriva al decir que el PP no debía "ravestirse de Vox", una expresión que ahora se le vuelve en contra tras el pacto firmado.
La crítica de Gutiérrez también apuntó al propio Vox, al que acusó de haber desmontado su viejo relato de partido ajeno al reparto de sillones. "Se hablaba mucho de que venían a la política para no andar jugando con los sillones y al final esto también ha sido la constatación de que les interesan los sillones", afirmó. El acuerdo de Extremadura, de hecho, entrega a Vox áreas de fuerte carga ideológica y convierte su agenda migratoria en uno de los ejes del nuevo Gobierno.
En la parte final de su intervención, el diputado socialista advirtió de que hay puntos del pacto que son "una auténtica vergüenza" y además podrían resultar de difícil aplicación jurídica. Por eso avisó de que el Gobierno de España estará "muy vigilante" para evitar cualquier discriminación o vulneración de derechos fundamentales.
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