El pasado martes tenía lugar la primera toma de contacto entre el PP y Vox de Extremadura, justo a una semana de que se celebre la sesión constitutiva de las Asamblea de la Autonomía en su XII Legislatura.

En la parte ‘popular’, el equipo negociados se encuentra conformado por la propia presidenta extremeña, María Gaurdiola, y por el secretario general de la formación conservadora en la región, Abel Bautista.

En la zona de la ultraderecha, a la mesa se sientan el candidato de Vox, Óscar Fernández Calle, y dos emisarios que proceden de la sede nacional de Bambú, Eliseo Fernández -asesor en las Cortes del grupo parlamentario- y Montserrat Lluís, en su caso secretaria general adjunta y vicesecretaria nacional de Acción de Gobierno de la formación de Santiago Abascal.

Las intenciones de Vox

Vox ha dejado clara sus intenciones en el seno del Ejecutivo extremeño y exigirá nada menos que alzarse con “una vicepresidencia y varias consejerías”.

Así lo explicaba el portavoz José Antonio Fúster, portavoz de los de Santiago Abascal, a los medios de comunicación: “Queremos gobernar porque somos un partido de gobierno”. “Si nos ofrecen gobierno, empezaremos a negociar en serio (…) Los cargos dependerán de si aceptan nuestras políticas (porque) los extremeños quieren más del doble de Vox”, emitió, asegurando que “exigirán una vicepresidencia y categorías”.

Con un toque de ironía, la extrema derecha viene diciendo que, si bien, le gustan “todas” las partidas, sus prioridades pasan por Agricultura, Industria, Seguridad o Energía. El primero de los departamentos estuvieron fragmentados en la anterior legislatura.

La extrema derecha no se abstendrá

Vox ha descartado la posibilidad de abstenerse en la investidura de Guardiola, si bien ha reconocido que todo dependerá de la manera en la que vayan las negociaciones, que podrían llevarles por “varios caminos”.

De todos modos, “esperan llegar al mejor acuerdo posible”. Con esto, recordaban a la dirigente ‘popular’ que tiene “tres opciones”. “Si quiere acordar el Pacto Verde, tiene al PSOE; para ideologías de género, tiene a Podemos, y si quiere acabar con las ideologías de género y con el Pacto Verde, aquí estamos”.

Hace cuatro años, las dos formaciones alcanzaron el parlamento regional sin conseguir un acuerdo, por lo que el PSOE, al ser entonces la lista más votada, retuvo la presidencia de la Cámara parlamentaria. El escenario es diferente ahora, ya que, en caso de que no consigan llegar a buen puerto y cada cual vota por su candidato, será el PP el que se lleve el gato al agua por haber ganado las elecciones.

Sea como fuere, las negociaciones continúan durante los próximos días. Por el momento, ninguna de las partes da nada por sentado a corto plazo, sobre todo a tenor de la experiencia pasada. Se espera que el diálogo se hable también de los presupuestos autonómicos para 2026 y que sirva para fijar las líneas para el resto de asuntos de la legislatura

Cabe destacar que el precedente de la región extremeña para la derecha no es especialmente halagüeño, y es que en julio de 2024, sus socios de Gobierno retiraron el apoyo parlamentario de los ejecutivos autonómicos de Castilla y LeónAragón, la Comunidad Valenciana, Murcia y, precisamente, Extremadura, a causa del choque por la inmigración.

Pese a todo, los ‘populares’ asumen que Vox hará valer su gran resultado electoral -fueron los claros vencedores de la noche, sin duda, aunque la candidata más votada fuera la reelegida presidenta-, con el que pasaron de los 5 escaños a los 11 en el parlamento extremeño, si bien mantienen desde el PP que las pretensiones se deben ajustar al principio de proporcionalidad.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio