La Policía Nacional ha ejecutado su operativo para certificar el desahucio de Maricarmen, una anciana de 87 años y con problemas de salud se queda en la calle para que Urbagestión Desarrollo e Inversión SL se quede su vivienda. El fondo buitre subió un 275% su alquiler de renta antigua, hasta los 2.650 euros, y no ha aceptado la oferta de una escritora anónima, quien se ha ofrecido a asumir el alquiler a partir de los 500 euros que pagaba la vecina, que apenas cobran 1.300 euros de presión.

Los especuladores han rechazado la oferta presentada por el Sindicato de Inquilinas y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han acometido el desahucio, tal y como mandata la jueza. La prensa ha sido expulsada y los vecinos que resistían fuera y dentro del portal han sido fuertemente reprimidos, incluso con gas pimienta. Los antidisturbios accedieron a la casa, hasta donde ha subido posteriormente el SAMUR. Finalmente, Maricarmen ha sido desalojada en camilla.

Sucesión de los acontecimientos

Varios furgones de antidisturbios han rodeado la zona a las 6:00 horas y decenas de agentes han comenzado a cargar contra las personas acampadas en la calle, que intentan frenar la ejecución. Pese a las amenazas con sanciones, en torno a 300 vecinos se han apostado en el portal y han resistido pacíficamente el envite policial hasta el final.

"Han llegado ocho furgones, se han bajado antidisturbios y nos han acorralado. La gente ha comenzado a aproximarse para defender la puerta del portal mientras nos acorralan y amenazan con multas. El riesgo, ahora mismo, de carga es inminente y no sabemos lo que puede pasar, pero las personas se han negado a quitarse de la puerta de Maricarmen", trasladaba una portavoz del Sindicato de Inquilinas. Las cargas se han producido y los policías han arrastrrado a los vecinos que se encontraban en la puerta.

La comitiva judicial llegaba a las 9:30 tras horas de cargas desplegadas por un grupo de antidisturbios ataviados con los cascos, porras, escudos y todo el material antidisturbios. Los militantes aseguraban que pretender amedrentarlos, pero que no lo consentirán. "No tenemos miedo", gritan. Los agentes rodeban a centenares de personas congregadas para salvar a Maricarmen, pidiendo a la gente acudir a frenar el desalojo: "Llamamos a todo el mundo a acudir al cordón policial, en la calle de Máiquez, para exigir que se detenga el desahucio".

"¡Cada vez somos más, y lo vamos a parar!", aseguraban desde el Sindicato de Inquilinas. Los militantes han proyectado en la pared del edificio un vídeo en el que Maricarmen se dirige directamente a los agentes de Policía: “Estamos donde mi papá y mi mamá murieron (la familia alquila el inmueble desde 1956). Yo pensé que podría pasar aquí mis últimos días”. Sin embargo, esto no consiguió frenarlos. Los agentes han expulsado a la prensa, vulnerando a todas luces el derecho a la información y evitando que los periodistas recojan con sus cámaras el desalojo, y no frenan su actuación.

Posteriormente, ha llegado el turno de los vecinos que quedaban en el interior del portal. A estos les han seguido, sobre las 12:00 horas, los que se ubicaban en el interior del número 46. Por último, la Policía Nacional ha subido hasta el sexto piso, acompañada del SAMUR SOCIAL. Una vez allí, ha expulsado a quienes acompañaban a Maricarmen. La última imagen, la de la vergüenza, ha sido la de la anciana abandonado en camilla el que ha sido su hogar desde hace 70 años.

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