Los patinetes eléctricos de alquiler han generado polémicas en Madrid desde el mismo momento de su despliegue. Los cadáveres de estos vehículos, propiedad de Dott, Lime y Tier Mobility, han plagado el callejero de la capital, desprovistos de lugares establecidos para su aparcamiento. Voces críticas señalaron al Ayuntamiento en el momento del concurso público y la posterior asignación de 2.000 patinetes por operadora. Tiempo después, al Consistorio no le ha quedado otra que revocar las autorizaciones por el incumplimiento de las condiciones por parte de las empresas.
La retirada de las autorizaciones de manos del delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, se conoció hace ya un mes y esta semana se dará el paso definitivo que acabará con la presencia de estos vehículos de alquiler en las calles de Madrid. El alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, ya ha confirmado que, por el momento, “no va a haber nuevas autorizaciones a empresas por parte del Ayuntamiento”. En consecuencia, y una vez se firme este martes el decreto de revocación y se comunique a las empresas, quedará una quincena para la desaparición.
Las empresas tendrán un plazo de 15 días para retirar todos sus patinetes, que suman 6.000 unidades en conjunto, y, de no hacerlo, será la Policía Municipal la encargada de su recogida, con una sanción económica mediante por la omisión de sus responsabilidades. El 25 de octubre ya no debería quedar ni un patinete de estas empresas en las calles de Madrid y desde el Ayuntamiento han lamentado que no se hayan cumplido las condiciones que “pretendían era garantizar la compatibilidad de moverse en patinete, pero sobre todo garantizar la integridad y que no hubiera riesgo para la salud de los ciudadanos”.
“Este martes se firmará el decreto de revocación de las autorizaciones de patinetes, como se ha comunicado a las tres empresas que prestan servicio en la ciudad de Madrid, y se da un plazo de 15 días, hasta el próximo 25 de octubre, para la retirada de los mismos”, ha explicado Carabante. “Después de ese plazo, será el Ayuntamiento de Madrid, a través de Policía Municipal, quien en su caso retirará los patinetes, pudiendo sancionar a las empresas hasta con 1.500 euros”, ha detallado el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad.
El Consistorio ha constatado que a lo largo de estos meses no se ha producido el cumplimiento de los condicionantes acordados y "sigue habiendo riesgos como consecuencia de la circulación de estos patinetes", motivo de su retirada. En detalle, Almeida señaló que no tienen la tecnología necesaria o existe un desconocimiento de los usuarios de las normas que tienen que seguir en la ciudad. "Por tanto entendemos que no se dan las condiciones para que estas empresas puedan seguir operando en estas condiciones", añadió.
El sistema desarrollado por el Ayuntamiento limitaba a 3.600 los patinetes ubicados en el interior de la M-30 y 2.400 en el resto del municipio, estableciéndose un ratio de diez patinetes por cada 10.000 vecinos, sin embargo el Ayuntamiento no ha podido confirmar esa distribución a causa de la falta de información remitida por la empresas. Además, otro de los principales problemas del alquiler de patinetes ha sido el estacionamiento indebido en lugares no habilitados. El nuevo modelo de autorizaciones introducía una mejora esencial para solucionarlo, pero no ha sucedido.

