Las buenas relaciones de Isabel Díaz Ayuso con Israel han quedado escenificadas más de una y de dos veces, llegando incluso a postulados que reman directamente a la contra de las posturas e intereses de España. La presidenta madrileña ha mostrado un apoyo explícito y continuado a Tel Aviv, calificando este país en varias ocasiones como "la primera y más importante frontera del mundo libre" y defendiendo su papel frente a las críticas internacionales por el genocidio palestino. Lejos de distanciarse del ente sionista por sus acciones, la presidenta autonómica capitalina continúa los guiños a Benjamin Netanyahu y sigue estrechando lazos, tanto a través de sus discursos públicos como a través de la complacencia con la presencia de empresas israelíes en la región.
El acercamiento de Ayuso al sionismo no se entiende sin tener en cuenta su relación personal y política con David Hatchwell, presidente de la Fundación Hispanojudía y cofundador de la organización proisraelí Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM), que recibe subvenciones de administraciones gobernadas por el PP y cuya figura ha sido descrita, incluso por él mismo, como "mentor" de Ayuso y como alguien que la presenta como una líder de "increíble talento" y de "carácter anticomunista".
Hatchwell es heredero de la empresa Excem, fundada por su padre y transformada de una cementera a un grupo centrado en ciberseguridad y vigilancia. Excem está vinculada a la gestión de tecnologías como el software espía Pegasus, utilizado en 2021 para intervenir los teléfonos móviles del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de la ministra de Defensa, Margarita Robles, mediante infecciones de sus dispositivos. Paralelamente, su papel como inversor inmobiliario en Madrid y productor cultural (por ejemplo, del musical Malinche de Nacho Cano) se mezcla con su actividad en el ámbito de la vigilancia tecnológica, lo que ha generado especulación sobre la significación política de su cercanía con Ayuso y sobre cómo influye esa red de relaciones en el debate sobre el uso y la regulación de herramientas como Pegasus en España.
Visita del consejero de Digitalización de Madrid a Tel Aviv
Por otro lado, un día después del archivo en la Audiencia Nacional de la causa que investiga el hackeo de los móviles de Pedro Sánchez y ministros del Gobierno de España usando el software Pegasus, el consejero de Digitalización de la Comunidad de Madrid, Miguel López Valverde, ha viajado a Israel, país donde se desarrolló este sistema informático. La visita del cargo de Ayuso se debe a un trabajo, según se ha trasladado desde el Ejecutivo autonómico, con el que se pretende explorar soluciones de ciberseguridad para la administración pública y las grandes empresas, estrechando lazos con el ente sionista e incluso remando a la contra del embargo que se impulsó desde el Congreso de los Diputados para no adquirir más armamento ni tecnología israelí.
El consejero de Isabel Díaz Ayuso voló hasta Israel este viernes para conocer los últimos avances en protección de infraestructuras críticas y estudiar cómo incorporarlos a la Administración madrileña. Allí se reunió con Jonathan Fischbein, director de seguridad de información de Check Point, empresa especializada en la protección dentro del ámbito tecnológico. No solo un sistema que sirva de escudos contra los ciberataques conoce en Tel-Aviv la Comunidad de Madrid, sino que, junto a esta compañía, también se plantean oportunidades de colaboración en iniciativas conjuntas de concienciación y cultura de ciberprotección dirigidas a ciudadanos y PYMEs de la región.
El viaje del consejero madrileño no se produce únicamente en el contexto que se viene dando desde hace tiempo, en el que Isabel Díaz Ayuso ha defendido a Israel y la ha presentado como una gran nación, a pesar del genocidio que ejerce sobre la población palestina, sino que también tiene lugar en este clima de falta de colaboración, en el que el Gobierno de la Comunidad de Madrid podría premiar a Israel alcanzando acuerdos con sus empresas.
Presencia en Fitur promocionando turismo en territorios ocupados
A su vez, esta semana se está celebrando la Feria Internacional de Turismo (Fitur) en la ciudad de Madrid, y en ella, la presencia de Israel era esperada, pero no hasta el punto de que el ente sionista promocionara tours por territorios palestinos ocupados. "Haga una parada en Jericó", "visite la ciudad antigua de Jerusalén", "disfrute del Monte de los Olivos y el Monte Sión" o "termine su travesía por Qumrán" son solamente algunos de los destinos que las empresas israelíes han ofertado en una feria a la que no han faltado nunca, como tampoco lo han hecho sus autoridades en asuntos turísticos.
Este año, el encargado de inaugurar el stand del país ha sido Mijael Itzhakov, director general del Ministerio de Turismo de Israel. "Os queremos. Os necesitamos. Tenemos mucho que ofreceros. Sé que aquí tenéis unos malos políticos, pero el turismo está por encima de la política", señaló frente a la prensa. Cabe tener en cuenta que el Gobierno de España es el único de toda la Unión Europea que, tras dos años de protestas sociales, ha establecido un embargo de armas a Israel, a pesar de que algunos frentes señalan su tibieza. Otros países, como Eslovenia, Países Bajos o Bélgica, han tomado medidas similares para reducir el comercio de material militar con Tel Aviv.
La industria armamentística, no obstante, es solo una de las ramas de las que se beneficia el ente sionista. El turismo es otra de ellas, y desde la plataforma de la que gozan en Fitur, promocionan visitas turísticas que discurren por los territorios palestinos ocupados que, tal y como han señalado en reiteradas ocasiones varios organismos de la ONU, Israel usurpa ilegalmente.
Desde 1967, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha emitido hasta seis resoluciones en las que pide a Tel Aviv que se retire de Palestina. Una indicación ha sido ignorada sistemáticamente por los diferentes Gobiernos israelíes sin consecuencias legales en el plano internacional. El territorio ocupado, además, aumenta cada año: solo en 2025, los colonos israelíes crearon 86 nuevos puestos, con un total de 224 asentamientos. La ultima anexión oficial se produjo el pasado 19 de enero, cuando sus autoridades declararon como Tierras Estatales otros 0,7 kilómetros cuadrados en Cisjordania. A ello, se suma la matanza de palestinos que lleva desde el 7 de octubre de 2023 en una fase de brutal intensidad, con más de 70.000 muertos desde aquella fecha.