El Partido Popular ha utilizado su mayoría absoluta en la Asamblea de Madrid para aprobar este jueves su dictamen final de la Comisión de Estudio para abordar el impacto de la droga en la Comunidad de Madrid. Después de más de un año y una docena de sesiones, lo que debía ser una conclusión sobre el papel de las instituciones a la hora de abordar un problema social como es el de la adicción, se ha convertido en una muestra más del desprecio de la formación de Isabel Díaz Ayuso a las dinámicas parlamentarias.
El pasado 8 de abril, día en que la Comisión celebró su última sesión, solo los miembros del PP votaron a favor del dictamen aprobado este jueves. El resto de grupos, incluido Vox, abandonaron la sala después de que el diputado popular encargado de presidirla, Ismael Sirio López, se negara a rectificar la chapuza cometida en los días anteriores por su partido, que presentó el dictamen más de diecinueve horas fuera del plazo que se había acordado.
López hizo oídos sordos al recordatorio de que, según el artículo 108 del Reglamento de la Asamblea de Madrid, se necesitaba la unanimidad de los grupos para que el dictamen se incluyera en el orden del día, al no haberse "cumplido todos los trámites reglamentarios". El PP defendía que habían respetado el plazo de 24 horas antes que establece el artículo 111, aunque se había acordado otro que no respetaron, como le habían recordado también a través del grupo de WhatsApp de la Comisión, en el que populares ya habían tratado de salirse con la suya.
El resultado ha sido que este jueves, como ocurrió el 8 de abril, el PP ha utilizado su mayoría absoluta para aprobar un dictamen en el que, finalmente, quedó excluida la visión de PSOE, Más Madrid y Vox sobre el problema de la adicción en Madrid y la eficacia del Plan Regional de Drogas. Los grupos lamentan "la oportunidad perdida" por el partido de Ayuso de haber utilizado las instituciones para lo que se supone que sirven: para analizar las distintas soluciones posibles a los problemas de la gente. Esta Comisión, tanto en el fondo, como en la forma, no ha cumplido ese cometido.
El fondo: "Consuma lo que quiera, pero no lo promueva"
Y esta conclusión es la que lamenta hasta la diputada de Vox, Raquel Barrero, que ha criticado el "dictamen a medida" que el PP ha conseguido imponer. El texto de los populares resume la docena de sesiones celebradas por la Comisión desde febrero de 2025, cuando se creo con la unanimidad de la Asamblea, en que el cannabis y el 'chemsex', las prácticas sexuales que involucran el consumo de estupefacientes, son los principales consumo de drogas en Madrid.
El dictamen que quedará como el final de la Comisión no entra a valorar el consumo de alcohol, tabaco, cocaína y otras drogas, tanto legales como ilegales. Tampoco estudia cómo influyen los factores socioculturales en el perfil medio del consumidor en la región, como ha recordado este jueves el diputado de Más Madrid Jorge Moruno: "Dejan fuera la precariedad laboral, la vivienda, la desigualdad económica y el abandono institucional de los barrios", lamenta.
Además de esquivar la realidad de que "la cronificación de la adicción varía según el Código Postal", como ha recordado también Moruno, la oposición señala que el PP no ha abordado el problema del alcoholismo en la Comisión: "La línea fundamental del Partido Popular ha sido blanquear un plan que deja fuera a la única droga cuyo consumo, a diferencia del resto de comunidades autónomas, ha crecido en Madrid". Según el diputado, "las personas que beben a diario han pasado desde el año 2019 de ser el 8% al 16%".
Pero más allá del uso que haya hecho el partido de Ayuso de la Comisión, Moruno ha recordado que se trata de la misma presidenta que ha hecho del consumo de alcohol un lema político: "Por muy normalizada que esté, yo no entro a moralizar, pero como presidenta no debería inducir al consumo" de una sustancia que "protagoniza la mayoría de las urgencias hospitalarias", le ha pedido.
Quizás la coherencia de la lucha del Gobierno regional contra las adicciones se habría visto reforzada si se hubieran evitado lemas de Ayuso como "La Caña de España vuelve con alegría a muchos bares" con el que arrancó la precampaña de las autonómicas en 2023. O el chulesco "somos de Madrid, nos gustan las terrazas, la alegría, la cervecilla, el vino. ¿Qué pasa?" unos meses más tarde, después de acusar al Ministerio de Sanidad de "estigmatizar las cañitas". O también las múltiples veces en las que la presidenta resumió su "libertad" en que las terrazas abrieran lo antes posible durante lo peor de la pandemia. "Consuma lo que quiera, pero no lo promueva", le ha pedido Moruno.
La forma: el PP aprueba el dictamen "fake" que presentó fuera de plazo
Y en lo que respecta a la forma en la que el PP ha dirigido esta Comisión, el problema viene desde sus inicios. Los de Ayuso han hecho "contorsionismos", aprovechado su mayoría absoluta en la Cámara de Vallecas para evitar uno de los cometidos del órgano, que era fiscalizar el Plan Regional de Drogas. Para ello, la oposición había solicitado comparecencias, por ejemplo, de los cargos del Gobierno regional que se encargan de él, algo a lo que se negaron los populares. "Han vetado comparecencias sin justificación razonable", criticaba este jueves el diputado socialista Juanjo Marcano.
Pero el culmen de la chapuza en la que se convirtió esta Comisión llegó en el momento de presentar las conclusiones. Aquella semana de abril, el lunes, hubo una reunión telemática en la que participaron los grupos parlamentarios y la letrada de la Comisión, en la que se acordó por unanimidad, como confirmaron después varios diputados presentes de distintos partidos a ElPlural.com, que las propuestas para el dictamen final se debían presentar antes de ese lunes, 6 de abril, a las 14:00 horas.
Ocurrió que, pasado ese plazo, solo había dos propuestas presentadas: una conjunta entre Más Madrid y el PSOE, y otra de Vox. Esto se empezó a comentar al día siguiente por la mañana en el grupo de WhatsApp de la Comisión. Tras una hora de confusión entre los diputados, el portavoz popular, Rafael Núñez envió a las 9:34 horas el dictamen del PP, en el que aparecía claramente que había entrado en el Registro General Parlamentario el martes, 7 de abril de 2026, a las 9:01 horas, es decir, más de diecinueve horas después del plazo fijado.
Aquí comenzó un debate de artículos del Reglamento de la Asamblea que se debían aplicar en ese caso. Los de Ayuso se amparaban en el 111, que fija el plazo en 24 horas antes de la sesión. Y el resto de partidos recordaban lo que se había acordado el lunes, y que de todas formas, según el artículo 108, hacía falta una unanimidad que no tenían para incluir la propuesta del PP en el orden del día.
Aún así, siguieron adelante y debatieron su propuesta ese miércoles. La respuesta del resto de partidos fue levantarse y dejar solos a los populares debatiendo y votando su dictamen. Abrió la veda la portavoz de Más Madrid Marta Carmona, a la que López le animó a "pasar a ElPlural o al medio que quiera" el vídeo de la protesta, pero también lo hicieron, como tenían previsto, los diputados de PSOE y Vox, que ahora recuerda que esto "es una falta de respeto al propio funcionamiento de esta Cámara y de los grupos parlamentarios", como dijo Barrero en el Pleno de este jueves.