El caso de Gaztambide 37 no es un caso aislado, es un “problema estructural”. Con estas palabras el Sindicato de Inquilinas de Madrid denuncia la presión que está sometiendo el fondo de inversión Palau & Manfredi a los vecinos de este domicilio, en el barrio de Chamberí de la capital, ofreciéndoles importantes cantidades de dinero, a cambio de que dejen atrás su vivienda y el fondo extranjero pueda convertir el bloque en pisos de lujo.
Como señal de protesta, este pasado domingo los vecinos, con el respaldo de Más Madrid, se concentraron en las inmediaciones del inmueble para hacer una llamada a la negociación y como acto de repulsa a la especulación de este fondo buitre que ya viene ejecutando prácticas idénticas en ciudades como Barcelona, donde, en el barrio de l’Eixample, posee otro edificio. Una situación que pasa también por sobornos a los vecinos, a quienes han llegado a ofrecer 10.000 euros para que abandonen su vivienda. “Las vecinas están sufriendo acoso inmobiliario desde hace unos meses con intentos de soborno por cantidades de 10.000 euros para que abandonen el piso y otras técnicas ya conocidas por los fondos debido a las otras decenas de bloques en lucha que ya están organizados también”, agregan en declaraciones a ElPlural.com fuentes del Sindicato de Inquilinas de Madrid.
Como contrapunto a esta asfixia por parte de fondos especulativos a vecinos que, incluso, llevan décadas viviendo bajo ese techo del que ahora les obligan a despedirse, desde el sindicato exigen una bajada del “50% de los alquileres”, así como la “recuperación de viviendas vacías”. “No puede ser que haya fondos buitres, bancos, pisos turísticos, utilizando toda esa vivienda; que en una crisis habitacional como la de ahora, sin precedentes, estemos necesitando a las personas para que vivamos en esas casas, y menos aún que se esté vendiendo vivienda que era pública. No puede ser que este tipo de fondos buitres utilicen medios paramilitares como grupos de desocupación, como las compañeras de Valverde, que tuvieron un desocupa metido en el propio edificio”, reclaman estas mismas fuentes.
Una protesta que el domingo salió a la calle y que desde el Grupo Municipal de Más Madrid respaldan. La portavoz de esta formación en el Ayuntamiento, Rita Maestre, denuncia la situación que sufren los vecinos de Gaztambide 37 que califica de “claro caso de acoso inmobiliario en nuestra ciudad”, y centra las críticas de Más Madrid en el papel que juega el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida, señalándolo como “el colaborador necesario de este modelo de negocio basado en el acoso inmobiliario”. “Lo que está pasando en este edificio es exactamente lo que está pasando en muchos barrios de Madrid. En esta ciudad ahora mismo hay dos bandos muy claros: vecinas y vecinos que se organizan junto al Sindicato de Inquilinas para defender el derecho a la vivienda y los fondos que compran edificios para expulsar vecinos y especular. Y Almeida ha decidido de qué lado está”, reprocha la portavoz de Más Madrid en declaraciones a ElPlural.com.
Al hilo de ello, la realidad que se vive y se sufre no se limita únicamente a este caso del edificio en el distrito de Chamberí. Otras zonas como Gran Vía, Tribulete, San Ildefonso, General Lacy, Galileo, Duque de Alba, Ensanche de Vallecas, Vicálvaro, también hacen frente a la asfixia especulativa de fondos como el que ahora ahoga a los vecinos de Gaztambide. “La lista no para de crecer. Pensionistas, madres con hijos, viudas, familias de toda la vida. Gente normal con todo el derecho del mundo a quedarse en sus casas. Gente a la que Almeida les da la espalda”, lamenta Maestre, a la vez que subraya la tendencia al alza de los alquileres desde que Almeida llegó al Gobierno municipal. “Desde que Almeida gobierna, en Chamberí han subido un 60% los alquileres. Hay 50 edificios más amenazados como este, como han sido también Galileo 22, Modesto Lafuente 8, San Bernardo 120, Santa Engracia 84, Quevedo 8, Trafalgar 22, García de Paredes 26… ¿Y cómo funciona este saqueo? Con la cobertura y la complicidad del Ayuntamiento. Las licencias para actuar en edificios residenciales están en manos de Entidades Colaboradoras Urbanísticas, empresas privadas con intereses económicos directos. Es decir: quien quiere especular es quien autoriza la especulación. Almeida le han dado las llaves de la ciudad a quien quiere robarla”, denuncia la portavoz de esta formación en el consistorio.
Me preguntan en Gaztambide que haría para frenar la especulación e impedir la expulsión de vecinos y vecinas de sus casas.
— Rita Maestre 🌾 (@Rita_Maestre) March 15, 2026
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En líneas similares, fuentes de Más Madrid expresan en declaraciones a este periódico las peticiones que plantean para frenar estas operaciones. “Planteamos que las licencias para actuar en edificios residenciales las tramiten exclusivamente técnicos municipales, no empresas privadas con incentivos especulativos. Que sea Madrid y su gente quien decida sobre la ciudad, no los buitres. También, crear una Oficina Municipal de Defensa del Residente con músculo real: información, asesoramiento jurídico, acompañamiento a vecinas acosadas, mediación ante reformas agresivas, coordinación con inspección urbanística y servicios sociales. Un escudo para la gente, no para los fondos”, sostienen desde la formación.