El inicio del proceso de regularización de migrantes impulsado por el Gobierno ha desatado las críticas, claramente marcadas como estrategia desde la madrileña calle de Génova, por parte de los dirigentes de las Comunidades Autónomas en las que el Partido Popular está al manda.
Con independencia del juego torticero de palabras de su líder nacional, Alberto Núñez Feijóo, a la hora de hablar de antecedentes penales o policiales, Alfonso Rueda, su sucesor al frente de la Xunta ha adoptado un actitud complaciente con las palabras del de Os Peares.
Esto ha llevado a la oposición gallega a poner el grito en el cielo y a criticar al presidente de la Xunta de Galicia. Así, la portavoz de Bloque Nacionalista Galego, Ana Pontón, ha lamentado que “en lugar de defender la dignidad humana, se ponga del lado de las políticas racistas y xenófobas que le marca el PP de Madrid”, en relación con este proceso que puede beneficiar por lo menos a 500.000 inmigrantes en el conjunto de España.
También se ha pronunciado sobre este asunto el delegado del Gobierno en la comunidad. Pedro Blanco, además de criticar el anuncio de Rueda de estudiar la presentación de un recurso contra este proceso de regularización, ha asegurado “no entender” que el Ejecutivo gallego mantenga la estrategia del PP nacional. Por ello, le insta a que “actúe como gallego”, en referencia al pasado emigrante que acumula la región.
En este sentido ha añadido que es necesario que Alfonso Rueda recuerde la gran diáspora protagonizada por ciento de miles de gallegos, que primero partieron hacia Latinoamérica y luego a Europa central. Sobre esto ha subraydo que "nunca hubo un gallego que le diese una patada a un emigrante".
"Enorme hipocresía" del Partido Popular
Por su parte, Ana Pontón ha insistido en preguntarse “qué le molesta al PP”, al pronunciarse de esta manera sobre el proceso de regularización. “¿Que la gente tenga derechos? ¿que estas personas que están trabajando aquí puedan regularizar su situación?", para agregar que, en la actualidad, esas personas “ya están aquí, trabajando en la hostelería, cuidando de las personas y en el sector ganadero o en el pesquero” .
Para la líder del Bloque Nacionalista Galego, esta actitud es la muestra de una “enorme hipocresía” por parte de los 'populares', puesto que cuando gobernaron no dudaron en impulsar procesos de ete tipo. Ahora, sin embargo, “parece que se apuntan a las políticas racistas y xenófobas que para nada representan a los gallegos".
A raíz de la apertura de esta regularización aprobada por el Gobierno central, se están conociendo numerosos casos de abusos por parte de empresararios que, tras 'contratar' a estas personas sin papeles, deciden no pagarles a sabiendas de que no denunciarán la situación.
Por eso, la portavoz nacionalista no ha dudado en asegurar que su formación “está a favor de que las personas tengan derechos", al tiempo que se ha cuestionado si el Partido Popular "quiere que las persoas estén trabajando aquí de manera ilegal para que puedan ser explotadas".
Como se está repitiendo estos días en Galicia también ha insistido en que esta “es un pueblo de gente emigrante” que sabe “lo importante que es que exista una buena acogida".