Ocupación de una superficie muy superior a la permitida, menoscabo de dos construcciones prerromanas y ciertas sospechas que apuntan a las inspecciones realizadas. Estas son algunas de las cuestiones que denuncia la Asociación para la Defensa Ecológica de Galicia (Adega), contra la cantera A Trinidade ubicada entre las localidades de Mondoñedo y Lourenzá, en la provincia de Lugo.
Adega, en colaboración de Mariña Patrimonio, ha presentado ante la Fiscalía un documento contundente en el que se recogen presuntas irregularidades relacionadas con la actividad de esta explotación. En el mismo se habla de la ocupación de terrenos diez veces superior a la autorizada, afecciones al Camino Norte de Santiago y de dos castros, además de ponerse en duda la preceptiva imparcialidad de las inspecciones.
Después de abrir las correspondientes diligencias, la Fiscalía acordó trasladar los hechos al juzgado mediante la interposición de una querella.
A juicio de la Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galicia, este traslado pone de relieve que “los hechos denunciados presentan indicios de delito suficientes como para ser investigados por la vía judicial, un paso que permite que el caso sea examinado con mayores garantías, bajo control judicial”. De esto modo, se podrán “esclarecer tanto los posibles incumplimientos de la empresa explotadora como la actuación de las administraciones competentes”.
Todos los hechos que, supuestamente, incumple la compañía explotadora son importantes, pero fundamentalmente sobresale el relativo a la presunta ocupación de una superficie muy superior a la que se ha autorizado.
Sobre esto, Adega explica en su escrito de denuncia que, en la actualidad, la parte ocupada es notablemente más amplia. Así, en la Declaración de Efectos Ambientales de 1997 se evaluó la actividad para una superficie de unos 12.100 metros cuadrados.
“Sin embargo, a partir de documentación administrativa posterior y mediciones aportadas, la superficie de terreno afectada por la actividad podría superar los 120.000 metros cuadrados”, informa la entidad ecologista.
Incidencias patrimoniales y falta de imparcialidad
Además de esta diferencia de superficie, Adega también en su escrito de denuncia pide el análisis de otras cuestiones, como “posibles trabajos y movimientos de tierra fuera del perímetro autorizado”, así como supuestas afecciones “a bienes patrimoniales y ámbitos protegidos, incluidos elementos catalogados y sus entornos de protección, tales como los castros de A Trinidade y de As Flores y el Camino Norte de Santiago”, además de otras afecciones y ocupaciones “en el entorno de la cantera”.
Al margen de todo lo anterior, otro de los aspectos recogidos en la denuncia tiene que ver con las inspecciones realizadas por la administración minera.
Aseguran desde la Asociación que “según la documentación consultada, algunas de estas inspecciones fueron llevadas a cabo por Juan Carlos Morán del Pozo, ingeniero técnico de minas, en su condición de funcionario e inspector de la Xunta de Galicia”. Se da la circunstancia, tal y como revelan, de que “en esa misma etapa, según información pública disponible en la web (pág. 9) del Colegio de Ingenieros Técnicos de Minas de Galicia, Morán del Pozo ocupaba el cargo de decano-presidente, mientras que el director técnico de la cantera de A Trinidade, Atanasio Peña Álvarez, figuraba como vicepresidente”.
Esta coincidenica, para Adega y Mariña Patrimonio, en lo que a puestos en el Colegio se refiere “puede afectar a la percepción de imparcialidad del control ejercido sobre la actividad de la cantera”, Respaldan esta afirmación porque como pone de manifiesto la documentación revisada, “esas inspecciones no dieron lugar a sanciones efectivas ni a medidas para restaurar la legalidad”.