El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, sufre una osteomielitis pública causada por un microbio, el streptococcus agalactiae, y presenta una "evolución clínica muy favorable", ha informado este lunes el equipo médico que le atiende en el Hospital de la Vall d'Hebron.
"Es una muy buena noticia", ha afirmado sobre la situación del paciente el director gerente del Hospital, Albert Salazar, en una rueda de prensa junto al director clínico de diagnóstico por la imagen, Manel Escobar, y la jefa de sección del servicio de enfermedades infecciosas, Dolors Rodríguez.
Se confirma de esta forma la naturaleza inflamatoria infecciosa de la dolencia del presidente, y se trata de una enfermedad muy poco frecuente en el pubis, y previsiblemente a partir de este martes dejará la UCI para pasar a planta, y mantendrá reposo el tiempo inicialmente establecido, unas dos semanas.
Según han podido adelantar Salazar y su equipo, el diagnóstico pinta que la recuperación se dirige a una evolución “muy positiva”.
El presidente de la Generalitat fue ingresado este pasado sábado de urgencia. El dirigente catalán padeció un "déficit motor" en las extremidades inferiores que conllevó a una "pérdida notoria de fuerza de algunos músculos" de las piernas, por lo que fue trasladado en una ambulancia hasta el centro hospitalario. Según trasladó Salazar, el socialista llegó al hospital presentando un cuadro agudo de dolor que le hizo mantenerse tumbado por el momento.
Illa acostumbra a practicar running y entrena varias veces por semana, y este pasado domingo tenía entre sus planes participar en la Media Maratón de Granollers, por lo que se preparó para el evento en la mañana del sábado, momento en el que sufrió la lesión.
En un primer momento, y pese a las molestias, Illa quiso tratar de mantener su agenda su agenda tras el entrenamiento, la cual iba a llevarle a las 10:30 horas hasta el Ayuntamiento de Ascó, donde iba a realizar una visita institucional. No obstante, al ver que la sintomatología no desaparecía, decidió acudir al hospital.
¿Qué es la osteomielitis?
La osteomielitis se trata de la infección de un hueso en el que este se puede ver afectado en una o varias partes.
La infección puede propagarse a través de la sangre o avanzar desde los tejidos cercanos que ya están afectados, e incluso acceder de forma directa si existe una herida o una lesión que facilite la entrada de microorganismos en la zona comprometida.
Según indica la Clínica Mayo, considerada una de las instituciones médicas más reconocidas a nivel internacional, el riesgo de padecer esta patología es mayor en personas fumadoras o en quienes presentan enfermedades crónicas como la diabetes o alteraciones renales.
Se trata de una afección catalogada como poco frecuente que puede manifestarse con múltiples signos clínicos, aunque existen situaciones más difíciles de detectar en las que apenas aparecen síntomas, algo que ocurre con mayor frecuencia en lactantes, personas mayores y pacientes con un sistema inmunitario debilitado.
En adultos de mediana edad y con un estado de salud habitual, la osteomielitis suele cursar con inflamación, enrojecimiento, aumento de la temperatura y sensibilidad en el área afectada, dolor localizado, sensación de fatiga, fiebre acompañada de escalofríos, sudoración intensa y heridas que no cicatrizan y pueden supurar.
El abordaje terapéutico habitual incluye una intervención quirúrgica para retirar el tejido óseo dañado o necrosado y la administración de antibióticos destinados a combatir la infección bacteriana, como ocurre en el caso de Salvador Illa, donde el agente causante fue Streptococcus dysgalactiae. Además, el portal médico MedlinePlus señala que el tratamiento antibiótico suele prolongarse entre cuatro y seis semanas en una primera fase y se aplica inicialmente por vía intravenosa.