El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, participan en la conferencia de prensa de la troika al finalizar la XXIII Cumbre Iberoamericana. EFE El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, participan en la conferencia de prensa de la troika al finalizar la XXIII Cumbre Iberoamericana. EFE



Apenas una semana después de que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, plantara en un acto de la patronal catalana a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, Mariano Rajoy se la devuelve: estará el próximo miércoles en Barcelona para inaugurar una reunión de "estados nacionales" del Mediterráneo pero no tendrá tiempo para reunirse con Mas.

Los problemas importantes: Lampedusa
Así lo ha explicado en la rueda de prensa Rajoy al término de la cumbre iberoamericana de Panamá, en la que aprovechó para advertir de que los procesos de división generan "empobrecimiento y aislamiento". Otra pulla a Mas, por cierto. Preguntado si aprovecharía su estancia en Barcelona para entrevistarse con Mas e intentar resolver sus diferencias en torno al futuro de Cataluña, dijo que iría a Barcelona por algo que consideraba muy importante (la denominada "5+5"), con los ministros de Exteriores de cinco países europeos y cinco africanos que comparten el Mediterráneo. Explicó que se analizarían situaciones como la llegada de inmigrantes a Lampedusa.

Mas no es una prioridad
A su juicio, lo que hay que hacer es "tener la generosidad, la altura de miras y la inteligencia para darse cuenta de que hay que ayudar a muchos países donde es muy difícil vivir en estos momentos a que salgan de esa situación y las personas que allí viven tengan una vida digna". Tras ello lanzó la puntilla a Mas: "De eso es fundamentalmente de lo que vamos a hablar. Yo, de lo demás, francamente, es que no me voy a ocupar. Es que no tiene sentido, y vamos a dedicarnos a cosas que son muy importantes".

Los organizadores del acto de Barcelona han explicado estos días que no estaba previsto que Mas interviniese en el mismo y no han confirmado que desde la Generalitat se estuviesen haciendo gestiones para garantizar que pronunciase unas palabras. Por su parte, fuentes del Gobierno catalán señalaron que aún no estaba cerrada la agenda del presidente para los próximos días.

La división genera empobrecimiento y aislamiento
En otro momento de la conferencia de prensa, Rajoy, sin citar explícitamente a Cataluña, hizo una reflexión sobre lo que suponen los procesos de integración frente a los de separación. En este sentido dijo que se ha podido comprobar que la solución a muchos problemas pasa por una mayor integración económica y política. "La apertura y la integración son fuentes de crecimiento frente a la fragmentación y la división, que son fuentes de empobrecimiento y de aislamiento", añadió.