La relación entre Junts y Esquerra Republicana pasa por un momento complicado desde hace ya tiempo. Las diferencias ideológicas que separan a ambos partidos y la competencia por el electorado independentista, así como las posiciones cada vez más contrarias adoptadas por cada uno tanto en el Congreso de los Diputados como en el Parlament de Cataluña, han hecho que en los últimos años haya aumentado significativamente su distancia. Una separación todavía más notable en el caso del portavoz de ERC en la Cámara Baja, Gabriel Rufián, quien se ha mostrado especialmente duro con la formación de Carles Puigdemont y los postulados que defiende en materias como la vivienda, el empleo o la migración.
Justamente, este fin de semana el conflicto entre los republicanos y los posconvergentes se recrudecía con motivo del segundo aniversario del fugaz regreso de Puigdemont a Cataluña debido a la respuesta de Rufián a una publicación del secretario general de Junts, Jordi Turull, recordando la repentina reaparición en Barcelona el 8 de agosto de 2024 para, a los pocos minutos, volver a huir a Bélgica. El portavoz de Esquerra calificó el hecho del que se cumplían dos años de “indigno de un presidente de la Generalitat y de un partido que da lecciones del patriotismo 24/7”.
Ante la crítica de Rufián, Turull no se quedó callado y contestó al portavoz republicano, acusándolo de estar “siempre dispuesto a minar la unidad independentista”. “Nosotros, los independentistas de todos los colores y condiciones, si no te sabe grave, continuaremos persistiendo hasta lograr el objetivo mientras tú te dedicas a salvar España”, reivindicó. Sin embargo, la ruptura de la unidad entre Esquerra y Junts no solo se refleja en las manifestaciones de Rufián, también queda palpable en la oposición de los posconvergentes a las nuevas medidas que ERC acuerda tanto con el Gobierno de Pedro Sánchez como con el Govern de Salvador Illa, a pesar de que estas conlleven más soberanía para Cataluña.
Desde el nuevo modelo de financiación hasta la condonación de parte de la deuda del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), pasando por la creación de un Consorcio de Inversiones para controlar que el Estado ejecute las actuaciones que presupuesta en el territorio catalán. Todas estas medidas son ejemplo de acuerdos conseguidos por Esquerra en pro de una mayor soberanía de Cataluña que se encuentran con el obstáculo para salir adelante de Junts, que los rechaza por considerarlos insuficientes.
En este sentido, fuentes de ERC señalan a ElPlural.com en referencia al comentario de Turull que “la unidad se practica, no se dice”. Los republicanos indican que no quieren entrar en lo que apuntan que se trata de “una opinión del secretario general de Junts y la objeción del portavoz de Esquerra en Madrid”, pero subrayan que “la unidad se practica con hechos y acciones” y que “cada uno sabrá bien” si su posición es la mejor para el movimiento independentista”.
Cruce de reproches y acusaciones
El conflicto público entre Rufián y Turull inició con la publicación el pasado sábado de un mensaje en la red social X por parte del secretario general de Junts, en el que celebró el breve retorno de Puigdemont. “El presidente vino a Cataluña y puso de nuevo en evidencia las debilidades del Estado. No hubo suficientes operaciones Jaula, ni CNIs ni Llarenas desbocados con sus lamebotas de aquí para impedirlo”, afirmó Turull en una publicación en la que aseguró que había sido un honor haber vivido al lado de Puigdemont “aquellos días de agosto tan trepidantes, a pesar de tantos riesgos”.
La respuesta de Rufián a la publicación fue vehemente. El diputado sostuvo que Puigdemont y Junts solo hicieron “el ridículo” y que únicamente consiguieron generar “una enorme frustración” y “jugar con una institución catalana como es la policía nacional de Cataluña”. La contestación del secretario general de los posconvergentes no se hizo esperar y, lejos de suavizar el conflicto, lo empeoró. Turull recordó al portavoz de ERC que continuaba en el Congreso después de en 2015 haber dicho que dejaría su escaño en 18 meses y su famosa frase acusando a Puigdemont de venderse por “155 monedas de plata”, instándole a aplicar la Declaración Unilateral de Independencia (DUI).
Turull no se quedó ahí, ya que acusó a Rufián de defender “más al PSOE de todo que a cualquier independentista catalán” y afirmó que su camino se basa en “un ego muy alejado de lo que necesita Cataluña”. Asimismo, definió al portavoz republicano como un “inmenso océano de notoriedad con la profundidad política de un hoyo”. Las palabras de Rufián también recibieron respuesta de Gonzalo Boye, abogado de Puigdemont, que aseguró que “algún día se sabrá para quién trabaja y por cuántas monedas de plata”. “Manda huevos, Efialtes”, replicó el diputado de ERC haciendo referencia al personaje de la antigua Grecia que traicionó al rey de Esparta Leónidas I.
Rufián dificulta la estrategia de acercamiento a Junts de Junqueras
El mismo sábado que en redes sociales Rufián discutía con Turull y Boye entre acusaciones de traición, se publicó una entrevista del presidente de ERC, Oriol Junqueras, en Europa Press, en la que declaró que desde su partido están “absolutamente abiertos a llegar a acuerdos con ellos”. “Lo intentamos sin parar en todos los ámbitos cada día y continuaremos intentándolo”, aseguró el líder de los republicanos, adoptando una posición de acercamiento que no fue respaldada por su portavoz en Madrid.
Según Junqueras, en Esquerra están “dispuestos a votar un montón de cosas” al lado de Junts, entre ellas cualquier enmienda que puedan presentar en el trámite en el Congreso del nuevo modelo de financiación a favor del concierto económico. De hecho, se mostró “encantado” de presentarlas conjuntamente si Junts quiere. “Querríamos votarlas todas y que ellos votasen todo porque es bueno para nuestro país”, remarcó.
Además, el dirigente de Esquerra avanzó que intentaría convencer a Junts para que apoyase el Consorcio de Inversiones, el cual volverán a presentar en el Congreso a través de una nueva iniciativa tras haber sido tumbada la primera con los votos en contra de los posconvergentes. Igualmente, ha reclamado a los de Puigdemont que voten a favor de Cataluña apoyando el nuevo modelo de financiación y la condonación de la deuda del FLA. “No puede ser que prefieran que las familias deban 17.000 millones a que no los deban”, expresó.
Por parte de Junts no ha habido respuesta a la propuesta de Junqueras de intentar llegar a pactos conjuntos, aunque sí que hay quien ha destacado negativamente que el líder de ERC defendiera su iniciativa de acercamiento en sus redes sociales con escasos minutos de diferencia con el ataque de Rufián a Puigdemont. “15 minutos de diferencia entre hacer el fariseo y hacer el chulito de disco de whisky de garrafa”, sostuvo el portavoz de los posconvergentes en el Senado, Eduard Pujol, en un mensaje en X en el que dejó de hipócrita a Junqueras.
Pese a las críticas de Junts, los republicanos declaran a este periódico que ellos cuentan con “una hoja de ruta clara” y un modelo del que se sienten “muy orgullosos” porque gracias a él están consiguiendo resultados. De la misma manera, señalan que en estos momentos tienen varias negociaciones abiertas para conseguir más objetivos.
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