La firma del acuerdo que ha permitido recuperar la carrera profesional sanitaria en Castilla-La Mancha ha dejado una imagen política difícil de obviar: el mismo día en que se ha revertido uno de los recortes más significativos de la etapa de María Dolores de Cospedal, el líder del PP regional, Paco Núñez, ha tratado de apropiarse parcialmente del resultado mientras mantenía su discurso de confrontación.

El dirigente ‘popular’ ha celebrado el acuerdo alcanzado entre el Gobierno de Emiliano García-Page y los sindicatos, aunque ha asegurado que llega tarde y tras “muchas mentiras”. Un posicionamiento que choca de lleno con el recorrido previo de este debate, marcado por una contradicción evidente: fue el propio Partido Popular quien eliminó esta carrera profesional en 2012, en pleno ciclo de recortes.

Durante años, Núñez ha convertido esta reivindicación en uno de los pilares de su oposición, repitiéndola como argumento constante contra el Ejecutivo autonómico. Sin embargo, el acuerdo alcanzado este mismo lunes, con respaldo unánime de las organizaciones sindicales, ha dejado sin recorrido ese discurso, obligando al líder ‘popular’ a modular su mensaje en cuestión de horas.

Núñez ha optado por insistir en la crítica, acusando al PSOE de haber rechazado en 63 ocasiones iniciativas relacionadas con la carrera profesional en las Cortes regionales. Un argumento que omite que la supresión de este derecho se produjo bajo un Gobierno del PP y su recuperación ha requerido años de negociación en un contexto presupuestario muy distinto al de aquella etapa.

El uso político de la carrera profesional ha sido constante. Convertida en un símbolo del desgaste al Gobierno de García-Page, el PP la ha utilizado como un “mantra” en prácticamente cada debate sanitario. Sin embargo, ese relato ha ido mostrando grietas con el tiempo, especialmente cuando el propio Núñez ha incurrido en cambios de criterio, defendiendo en ocasiones la necesidad de blindarla por ley y rechazando después propuestas en esa misma línea.

El peso de los antecedentes

La eliminación de la carrera profesional sanitaria en 2012 no fue una decisión menor, sino una medida que ha marcado las condiciones laborales de miles de profesionales en la comunidad autónoma. Ese origen condiciona cualquier lectura política posterior y explica por qué el actual acuerdo tiene un impacto que va más allá del ámbito sanitario.

El intento del PP de centrar el debate en los plazos o en el número de votaciones parlamentarias evita entrar en esa responsabilidad inicial. Una estrategia que, sin embargo, pierde fuerza en el momento en que la medida se ha materializado con el respaldo de quienes llevan años reclamándola.

La recuperación de la carrera profesional sanitaria ha cambiado de forma sustancial el tablero político en Castilla-La Mancha. Lo que durante años ha sido uno de los principales argumentos de oposición ha dejado de serlo en el mismo instante en que se ha firmado el acuerdo, obligando al Partido Popular a redefinir su estrategia en materia sanitaria tras haber sostenido buena parte de su discurso sobre una reivindicación que ya no puede seguir explotando en los mismos términos.