Las Cortes de Castilla-La Mancha han rechazado este jueves una iniciativa de Vox para promover la prohibición del burka y el niqab en espacios públicos, una propuesta que ha contado con el respaldo del Partido Popular pero que finalmente no ha prosperado gracias al voto en contra de la mayoría socialista. El debate ha evidenciado de nuevo la sintonía política entre PP y Vox en el Parlamento regional, en este caso para intentar reactivar una propuesta legislativa que ya fue debatida y rechazada previamente en el Congreso de los Diputados.

La iniciativa de Vox consistía en impulsar desde las Cortes castellano-manchegas el envío al Congreso de una propuesta legislativa para prohibir el uso del burka y del niqab en espacios públicos. Sin embargo, el texto que se pretendía remitir es prácticamente el mismo que ya fue rechazado en la Cámara Baja, lo que ha llevado al PSOE a criticar que se trate de un ejercicio de populismo político y de utilización institucional sin contenido legislativo real.

El presidente del Grupo Parlamentario Vox en las Cortes, David Moreno, ha defendido la proposición asegurando que la prohibición de estas prendas responde a tres principios que considera fundamentales como la libertad, la seguridad y la dignidad de las mujeres. Durante su intervención, Moreno ha afirmado que el burka y el niqab son "cárceles de tela" y ha vinculado su existencia con lo que ha denominado una "invasión islámica en Europa", un discurso que ha sido duramente criticado por el resto de grupos parlamentarios.

Moreno ha sostenido que la propuesta pretende proteger a las mujeres y garantizar la seguridad en los espacios públicos, argumentando que estas prendas son incompatibles con el modelo social occidental. Además, ha pedido al Partido Popular que aclarara su posición durante el debate, recordando que en otros parlamentos autonómicos y ayuntamientos los populares han respaldado iniciativas similares impulsadas por Vox.

La respuesta del PP no ha dejado lugar a dudas. La diputada popular Tania Andicoberry ha confirmado el apoyo de su grupo parlamentario a la iniciativa, defendiendo que el partido cree firmemente en principios como la igualdad entre hombres y mujeres, la libertad y la seguridad jurídica. Según ha argumentado, el burka y el niqab suponen una negación de la libertad femenina y entran en conflicto con valores democráticos básicos.

Aunque ha reconocido que el texto presentado por Vox no es el que desearía el Partido Popular, Andicoberry ha justificado el voto favorable alegando que la toma en consideración de la propuesta permitiría iniciar un proceso parlamentario para mejorarla. Con esta posición, el PP de Paco Núñez ha terminado respaldando una iniciativa que ni siquiera introduce novedades legislativas respecto a la que ya fue debatida y rechazada en el Congreso, lo que ha sido interpretado por el PSOE como una muestra de alineamiento político con la estrategia de Vox.

Acusan a PP y a Vox de mantener un discurso xenófobo

Desde la bancada socialista, la portavoz Ana Isabel Abengózar ha criticado duramente tanto el contenido como el tono del debate impulsado por Vox, al considerar que su intervención ha estado marcada por un discurso xenófobo y basado en el miedo. Abengózar ha recordado que el PSOE no defiende el uso del burka ni del niqab, pero ha advertido de que la iniciativa presentada no busca resolver un problema real sino generar alarma social.

La diputada socialista ha subrayado que el uso de estas prendas en España es residual y que legislar sobre situaciones excepcionales como si fueran generalizadas supone distorsionar la realidad. A su juicio, Vox está utilizando el feminismo como coartada para señalar a una minoría concreta y alimentar un debate identitario.

En la misma línea se ha pronunciado la consejera de Igualdad, Sara Simón, que ha intervenido en el pleno para denunciar el carácter "supremacista e incoherente" del discurso de Vox. Simón ha reprochado a la formación de Santiago Abascal que invoque la defensa de las mujeres mientras cuestiona las políticas públicas destinadas a combatir la violencia machista o proteger a las víctimas.

La consejera ha defendido que la igualdad entre hombres y mujeres se construye a través de políticas públicas, educación y oportunidades, y no mediante iniciativas que, a su juicio, buscan dividir a la sociedad y alimentar discursos de confrontación cultural.

El rechazo de la propuesta ha puesto de relieve, una vez más, la estrategia parlamentaria de Vox en las Cortes de Castilla-La Mancha, basada en trasladar debates ideológicos de ámbito nacional al Parlamento autonómico. También ha evidenciado la disposición del Partido Popular a acompañar estas iniciativas incluso cuando se trata de textos ya descartados por el propio Congreso, una posición que desde el PSOE interpretan como un intento de competir con Vox en el terreno político de la confrontación identitaria.