El cierre forzoso del Palacio de Congresos de Albacete ha vuelto a colocar en el centro del debate la gestión municipal del Partido Popular y de su alcalde, Manuel Serrano después de que las deficiencias de seguridad agravadas por los últimos temporales y la falta de mantenimiento hayan obligado a suspender o trasladar grandes eventos culturales y musicales. La clausura ha dejado a la ciudad sin uno de sus principales motores de atracción turística y congresual, afectando de forma directa a la programación cultural y a la actividad económica vinculada al recinto.
La concejala socialista María José López ha advertido de las “serias consecuencias” económicas y reputacionales que esta situación está provocando. Según ha explicado, Albacete ha quedado privada de un espacio adecuado para la celebración de congresos, conciertos y espectáculos de gran formato, lo que supone un golpe tanto para la empresa concesionaria como para sus trabajadores, además de para artistas y público. La suspensión o traslado de actos ya contratados ha generado incertidumbre y pérdidas económicas.
Entre los ejemplos más recientes figuran el espectáculo de las Guerreras K-Pop, que ha tenido que celebrarse en un salón del hotel anexo ante la imposibilidad de utilizar el auditorio principal, y el concierto de la Film Symphony Orchestra, que por segundo año consecutivo se ha visto obligada a suspender su actuación en la ciudad debido a los daños estructurales y las goteras que presenta el edificio. La reiteración de cancelaciones ha evidenciado que los problemas no son coyunturales, sino consecuencia de un deterioro prolongado en el tiempo.
Desde el PSOE han insistido en que las deficiencias estructurales y las filtraciones no son nuevas, pero han acusado al actual alcalde de haber permitido que se agraven hasta elevar notablemente el coste de su reparación. Los socialistas sostienen que la falta de actuaciones preventivas y de mantenimiento ordinario ha desembocado en una clausura que daña la imagen de la ciudad como destino de congresos y grandes eventos.
El Partido Popular, por su parte, ha atribuido la responsabilidad al anterior equipo de Gobierno socialista. El concejal Alberto Reina ha defendido que la situación actual responde a la “inacción y errores” del PSOE en sus etapas al frente del Ayuntamiento, asegurando que dejaron un contrato de concesión sin resolver desde 2020 y que no avanzaron en la adjudicación de una nueva explotación. Según el edil popular, el actual Ejecutivo municipal está tramitando una nueva concesión que incluirá una inversión de 6,6 millones de euros por parte de la empresa adjudicataria para poner en condiciones los dos edificios del complejo.
Sin embargo, la oposición ha cuestionado que se haya llegado a este punto, subrayando que la ciudad ha tenido que cerrar su principal infraestructura congresual por problemas de seguridad, algo que consideran síntoma de una gestión deficiente. El Palacio de Congresos no solo ha sido un referente cultural, sino también un espacio estratégico para el turismo de negocios, la hostelería y el comercio local. Cada congreso o concierto supone un impacto directo en hoteles, restaurantes y servicios auxiliares.