La Policía Nacional ha detenido a 16 trabajadores de empresas auxiliares que operan en el complejo petroquímico de Puertollano (Ciudad Real), a quienes se investiga por su presunta participación en diversas acciones e incidencias registradas durante las jornadas de huelga del sector del metal de los pasados 3 y 4 de noviembre.
Las detenciones se han producido en las últimas 24 horas mientras algunos de los trabajadores se encontraban desempeñando su actividad laboral dentro de las instalaciones del complejo industrial, concretamente en dependencias de Repsol y Fertiberia, según han confirmado fuentes policiales. Las personas arrestadas han sido trasladadas a la Comisaría de Puertollano, donde han quedado a disposición policial mientras continúa abierta la investigación, sin que por el momento se haya ofrecido un relato detallado de los hechos que se les atribuyen de manera individualizada.
Durante las dos jornadas de huelga, se registraron distintos episodios de tensión en los accesos al complejo petroquímico. Entre las incidencias comunicadas entonces se ha incluido la rotura de la luna trasera de un autobús que transportaba a trabajadores de Repsol, así como disturbios que obligaron a la intervención policial para evitar el bloqueo de las entradas a las instalaciones. También se ha informado de conatos de incendio presuntamente iniciados en el entorno del complejo con el objetivo de alterar el normal funcionamiento de la actividad industrial.
Desde la Policía Nacional se ha insistido en que la operación sigue en marcha y que no se descartan nuevas actuaciones en el marco de unas diligencias que tratan de esclarecer lo ocurrido durante los días 3 y 4 de noviembre. Las mismas fuentes han evitado concretar los delitos que se investigan o el grado de implicación que se atribuye a cada una de las personas detenidas, remitiéndose a futuras ampliaciones de información.
Medidas "desproporcionadas" para CCOO
La respuesta sindical no se ha hecho esperar. Comisiones Obreras ha calificado de "desproporcionadas" las actuaciones policiales llevadas a cabo contra los 16 trabajadores, denunciando que se haya señalado a personas que, según el sindicato, ejercían de forma legítima su derecho a la huelga. En un comunicado, CCOO ha considerado "incomprensible" que algunas de estas personas hayan sido sacadas de sus puestos de trabajo y esposadas en las inmediaciones del complejo petroquímico, una actuación que, a su juicio, ha generado una alarma innecesaria y puede suponer una vulneración de derechos.
El sindicato ha señalado además que tiene constancia de que a varios de los detenidos se les ha retirado el acceso al complejo industrial, lo que ha provocado que sus empresas los hayan reubicado en otros centros de trabajo. Una situación que, según CCOO, introduce un castigo laboral añadido antes incluso de que se haya producido ningún pronunciamiento judicial y que agrava el impacto personal y profesional de la actuación policial.
El sindicato ha advertido de que este tipo de actuaciones contribuyen a "criminalizar el derecho a la huelga", en un contexto político en el que determinadas fuerzas han endurecido su discurso contra la protesta laboral y la acción sindical. Para CCOO, equiparar la movilización de las personas trabajadoras con conductas delictivas supone un riesgo para las libertades democráticas y para el equilibrio en las relaciones laborales.
La huelga del metal de noviembre ha sido uno de los conflictos laborales más relevantes en la provincia en los últimos años, con miles de trabajadores implicados y un impacto directo en uno de los principales polos industriales de Castilla-La Mancha. El conflicto se cerró con un acuerdo histórico entre CCOO, UGT y la patronal, que los sindicatos calificaron como una "victoria sindical" tras dos jornadas de paro con un seguimiento casi total. El pacto, alcanzado en el Jurado Arbitral, ha beneficiado a cerca de 16.000 trabajadores, especialmente en el complejo petroquímico de Puertollano.
El acuerdo incluía subidas salariales progresivas hasta 2027, con cláusulas de revisión ligadas al IPC, un plus de parada de 60 euros diarios y mejoras económicas para los trabajos realizados en instalaciones petroquímicas, desbloqueando una negociación que llevaba diez meses estancada.