El sistema de urgencias y emergencias sanitarias de Castilla-La Mancha ha demostrado en 2025 que es posible atender a más pacientes sin perder eficacia, consolidándose como uno de los pilares de la sanidad pública regional. Lejos de resentirse por el incremento de la demanda, la red coordinada por el SESCAM ha respondido con solvencia, manteniendo los tiempos de respuesta y ampliando su capacidad operativa en un contexto cada vez más exigente. Un modelo que además se reivindica como claramente público, frente a otras comunidades gobernadas por el PP que han intensificado su apuesta por fórmulas privatizadoras, con el caso de la Comunidad de Madrid de Isabel Díaz Ayuso como principal referente.
Durante el último año, el Centro Coordinador de Urgencias ha gestionado en Castilla-La Mancha 278.111 incidentes, lo que supone un aumento de 14.263 casos respecto a 2024 y un crecimiento del 5,4%. Traducido al día a día, esto implica cerca de 762 intervenciones diarias, una cifra que refleja tanto el aumento de la demanda como la capacidad del sistema para absorberla sin colapsos ni deterioro en la atención.
Este comportamiento no es casual. Responde a una política sostenida de refuerzo de los servicios públicos impulsada por el Gobierno de Castilla-La Mancha de Emiliano García-Page, que ha apostado por dotar presupuestariamente un sistema sanitario capaz de adaptarse a nuevas necesidades. En un momento en el que otros territorios han optado por externalizaciones o recortes encubiertos, el modelo castellanomanchego ha reforzado su estructura pública, priorizando la cobertura y la equidad frente a la rentabilidad.
El incremento de la actividad se ha traducido en una mayor movilización de recursos especializados. Las Unidades Medicalizadas de Emergencias han registrado 25.523 activaciones, un 6,6% más, mientras que los dispositivos de soporte vital avanzado con enfermería han alcanzado las 2.560 intervenciones. A ello se suman las 2.563 actuaciones de helicópteros sanitarios, clave en una región extensa y con núcleos de población dispersos.
Especialmente significativo ha sido el crecimiento del transporte sanitario urgente terrestre, con 204.473 activaciones, lo que supone un aumento del 6,1%. Estas ambulancias constituyen el primer nivel de respuesta y son esenciales para garantizar una atención rápida en cualquier punto del territorio.
Uno de los datos más relevantes del balance es que, pese a este aumento generalizado de la actividad, los tiempos de respuesta se han mantenido estables. En el ámbito urbano, más del 74% de las intervenciones de las UMEs se han resuelto en menos de diez minutos, lo que evidencia la eficacia del modelo organizativo y la coordinación entre recursos.
Mayor complejidad asistencial
El sistema también ha tenido que hacer frente a una mayor complejidad asistencial. El envejecimiento de la población y el aumento de patologías crónicas han elevado el nivel de exigencia, siendo el síncope y colapso la causa más frecuente de activación de recursos avanzados, con un 6,25% del total.
Más allá de las urgencias, el transporte sanitario programado ha vuelto a demostrar su papel estratégico. En 2025 se han realizado más de un millón de traslados, garantizando la continuidad asistencial en una comunidad autónoma con gran dispersión geográfica. Este volumen pone de manifiesto la importancia de un sistema bien financiado para asegurar la accesibilidad a la sanidad.
A ello se suma una prestación única en el conjunto del país, como es la transfusión sanguínea extrahospitalaria operativa las 24 horas, que permite iniciar tratamientos vitales antes de la llegada al hospital. Durante el último año se han realizado 21 intervenciones de este tipo, superando las 120 desde su implantación.
El balance de 2025 refleja, en definitiva, un sistema que ha crecido en actividad y complejidad sin renunciar a la calidad. Un resultado que refuerza la idea de que garantizar y financiar adecuadamente los servicios públicos no solo mejora la atención, sino que también marca diferencias frente a modelos que priorizan la gestión privada en ámbitos tan sensibles como la atención sanitaria urgente.