Es posiblemente el bar más facha de España. Localizado en Almuradiel, en la frontera entre Ciudad Real y Jaén, en el inicio de Despeñaperros, “Casa Pepe” luce con orgullo su condición de bar/restaurante/tienda fascista. Todo un alarde de la apología franquista que ahora en Navidad vuelve a la palestra informativa porque muchos nostálgicos del golpismo se han dado cita en el local para recoger la tradicional lotería navideña.

Un polémico restaurante que además de promocionarse para todos los vehículos que atraviesan la concurrida autovía A-4 a través de su fachada -pintada de rojo y gualda y en la que no falta ningún tipo de detalle ni de Franco ni del franquismo-, también intenta captar clientes a través de su página web.

Una web que como es previsible, está plagada de banderas preconstitucionales, retratos del dictador y los colores de la insignia nacional. Sin embargo, hay un detalle que llama la atención: entre las secciones de la página web de Casa Pepe figura “Reportajes en TV”. Allí, el usuario puede encontrar un reportaje de ‘Callejeros’ y paradójicamente otro de Canal Sur que sirve al restaurante franquista para promocionarse entre los nostálgicos de la dictadura. 

Localizado en Almuradiel, en la frontera entre Ciudad Real y Jaén, en el inicio de Despeñaperros, “Casa Pepe” luce con orgullo su condición de bar/restaurante/tienda fascista.

Surrealista documental
El vídeo se trata de uno de los momentos más curiosos de la hemeroteca de Canal Sur. Fechado en 2011, está protagonizado por Toñi Moreno. Por aquella época, la periodista acudió a Casa Pepe bajo el programa ‘75 Minutos’, a través del cual recorría toda la geografía de Andalucía con el afán de “mostrar todas las caras posibles de un tema de interés general”. 

Un documento de apenas 11 minutos de duración en el que, por surrealista que parezca, Toñi Moreno promociona -desde luego no denuncia- desde la televisión pública andaluza este templo del franquismo. Incluso, con su peculiar desparpajo, Moreno mantiene una animada conversación con el propietario del museo franquista -ya fallecido- y se ofrece para ejercer de camarera demostrando su pésimo estilo para servir cerveza.