Tal como estaba previsto, Susana Díaz fracasó en su primer intento de ser investida presidenta. El segundo será el próximo viernes a las partir de las 11 de la mañana. La candidata a la Presidencia de la Junta ha obtenido el voto favorable únicamente de los 47 diputados del PSOE-A y el contrario de los 62 parlamentarios de PP-A, Podemos, Ciudadanos e IULV-CA. Los negociadores socialistas tendrán que acelerar sus contactos de aquí al viernes para convencer a alguno de los grupos de que cambien su posición. No parece, sin embargo, muy probable que lo consigan. El Partido Popular e Izquierda Unida están, en principio, totalmente descartados: más incluso IU que el propio PP. La coalición de izquierdas no le ha perdonado a Díaz la ruptura del pacto de gobierno y la convocatoria adelantada de unas elecciones que la han situado en mínimos parlamentarios históricos. LA ÚLTIMA BALA SOCIALISTA Ciudadanos sí ha comprometido su abstención con determinadas exigencias, pero nada más que su abstención. El voto favorable lo ha descartado de manera rotunda, de manera que la abstención de sus nueve diputados de nada le sirve a Díaz. La única bala que les queda a los socialistas es Podemos, pero nada indica que la formación morada vaya a variar su postura contraria a abstenerse y, por supuesto, a darle el sí. Pese al debate de guante blanco mantenido esta mañana por Díaz y la líder de Podemos Teresa Rodríguez, muchos socialistas dan por seguro que el partido morado no permitirá la investidura de la candidata socialista mientras esta no acepte la ruptura con los bancos que desahucien y dé la lista de todos los altos cargos de empresas públicas y lo que cobra cada uno. A la primera exigencia el PSOE dice que sería contraria a la ley y en cuanto a la segunda alegan que ya se han comprometido a reducir en un 10 por ciento los altos cargos de la Junta, pero que su concreción solo puede llevarse a cabo una vez que haya gobierno. LO QUE DICE EL REGLAMENTO Según el Reglamento de la Cámara se requiere una mayoría absoluta en esta primera votación para investir al candidato. El presidente del Parlamento, el socialista Juan Pablo Durán, ha fijado esa segunda votación donde prosperará la investidura si la candidata logra mayoría simple --más votos positivos que negativos--, según establece el Reglamento del Parlamento y el Estatuto de Autonomía. De este modo, para ser investida en esta segunda votación, Susana Díaz requerirá al menos de la abstención de 16 parlamentarios, lo que exige que se abstenga el PP-A --33 diputados-- o Podemos y Ciudadanos --15 y 9, respectivamente--. Caso de no conseguirse mayoría simple se podrán tramitar sucesivas propuestas que podrán ser sometidas a votación cada 48 horas. Según establece el artículo 118 del Estatuto, si transcurrido el plazo de dos meses a partir de la primera votación --es decir, el 5 de julio--, ningún candidato hubiera obtenido la mayoría simple, el Parlamento quedará automáticamente disuelto y la presidenta de la Junta en funciones deberá convocar nuevas elecciones. El plazo de dos meses que marca el Estatuto finalizaría el 5 de julio y la Ley Electoral de Andalucía establece en su artículo 14 que la fecha de las elecciones autonómicas "no podrá estar comprendida entre los días 1 de julio a 31 de agosto", por lo que el decreto de convocatoria no podría fijar la fecha de nuevos comicios antes de septiembre.