La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) ha determinado en su informe algunos elementos importantes para determinar cómo se llevó a cabo la obra del Estadio de La Cartuja de Sevilla que está ahora en el ojo del huracán, sobre todo por la investigación del gerente del Estadio de La Cartuja, Daniel Oviedo, y al ex secretario general para el Deporte de la Junta de Andalucía, José María Arrabal.

La reconstrucción de la UCO en su investigación es bastante elocuente, e incluye conversaciones entre algunos altos cargos de Gruconsa, la empresa que llevó a cabo las obras del Estadio, que sirven a la jueza para considerar que la versión adquiere sobrada veracidad para continuar la investigación.

Lo que se investiga, básicamente, es que se los contratos para adaptar el Estadio de La Cartuja de cara a la celebración de la fase final de la Eurocopa 2020 (que incluían la tematización del estadio, adecuación de la sala de prensa, y renovación de los sistemas de tornos e iluminación) se adjudicaron a la constructora Gruconsa, en total connivencia con la cúpula de la RFEF, donde se vulneraron sistemáticamente los principios de publicidad, concurrencia e igualdad.

Las adjudicaciones oficiales a Gruconsa para la construcción de las diferentes obras de remodelación que necesitaba el Estadio de La Cartuja se firmaron el 3 de junio de 2021. 

Un día después, el 4 de junio, tiene lugar una conversación entre dos altos cargos de Gruconsa, Ángel González y Jonathan Oliva, expresada en los siguientes términos: González le escribe a Oliva: "Te he pasado la adjudicación de La Cartuja. Ya está todo". A lo que contesta el segundo: "Estoy viéndolo, no he podido evitar descojonarme"; "¿Y eso? No seas mala persona", le responde el primero. Oliva, continúa: "Vamos a ejectuar esa obra con 30.000 pakistaníes para acabar en un día". A lo que remata González: "Sí".

Para enteder esa conversación en pleno júbilo de dichos responsables, es importante detenernos en algunas fechas importantes. La razón de esa felicidad desbordante entrambos es que pese a que se había adjudicado un día antes el contrato, la realidad era que las obras estaban a punto de acabar, según la UCO, porque las obras no solo comenzaron antes de que se le adjudicara a la empresa, sino que se comenzaron antes incluso de que Sevilla fuera determinada como sede para esos partidos de la Eurocopa.

El 19 de abril, los mensajes encontrados por la UCO confirman que Gruconsa ya se encontraba en obras, desmontando tornos y solicitando subcontrataciones, a pesar de que legalmente la obra ni siquiera había salido a concurso. Es más, es que la selección como sede de la Eurocopa de Sevilla por parte de la UEFA no llegaría hasta 4 días después, es decir, el 23 de abril. 

"En conjunto, estos indicios apuntan que las obras vinculadas a la adaptación de los tornos y de la iluminación para la UEFA EURO20 se estaban llevando a cabo de manera efectiva desde el 19 de abril de 2021", señala el informe de la UCO. "Esto no sólo es relevante por suceder antes del nombramiento formal de Sevilla como sede de la Eurocopa por parte de la UEFA, ni por ocurrir con anterioridad a la firma del Convenio de asesoría entre la Federación y La Cartuja, sino por suceder incluso antes de haber resultado adjudicataria para el desarrollo de las mencionadas obras por parte de la RFEF".

Respecto a las obras de los vestuarios, la UCO explica que el acuerdo se habría llevado a cabo "cuatro días antes de que la UEFA adjudicase a Sevilla la celebración de la Eurocopa, sin existencia de contrato con la RFEF o con La Cartuja, 39 días antes del inicio de los expedientes de licitación correspodientes a las mismas y 45 días antes de la adjudicación de los mismos a la constructora".

Finalmente, la adjudicación a Gruconsa se formaliza el 3 de junio de 2021, aunque el contrato entre la RFEF y la empresa se firma el día 28 de mayo, según la UCO, aunque se hace sin fecha, para posteriormente manipularla y establecer el día 19 de mayo.

Arrabal y Oviedo

Para cerrar el círculo de la presunta trama de corrupción, la UCO ha aportado pruebas de un repentino y notable incremento en el patrimonio personal de los dos investigados, Arrabal y Oviedo. Este enriquecimiento se produjo justo después de facilitar las adjudicaciones millonarias a Gruconsa.

La investigación patrimonial revela las siguientes operaciones inmobiliarias clave: En primer lugar, José María Arrabal, el 10 de septiembre de 2021 (apenas tres meses tras las adjudicaciones), adquirió un inmueble en Málaga por un valor notarial de 343.500 €. Para esta compra, subrogó y amplió una hipoteca, pero desembolsó de forma directa y sin hipotecar un total de 53.500 €. Por otro lado, Daniel Oviedo, el 30 de noviembre de 2021, adquirió un inmueble en Sevilla por un importe de 181.000 €. En esta operación, dejó sin hipotecar y aportó de manera directa 54.300 €.