En Andalucía parece que estamos igual de cerca y de lejos tanto de tener gobierno autonómico como de tener políticas de vivienda que satisfagan las necesidades de la ciudadanía andaluza. Empezando por esto último, y según el último Centra, la vivienda se situaba como la segunda mayor preocupación de los andaluces, tan sólo por detrás unas decimitas de la sanidad. Y lo último que hemos conocido es que el presidente en funciones de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla, se sumaba en ese intento de presidentes autonómicos del Partido Popular a rechazar el plan estatal de vivienda del Gobierno Central, de nuevo en esa oposición comunitaria que los de Feijóo han ideado, entre las razones para el rechazo, que invade competencias autonómicas el plan.

Entre otras medidas, el Plan Estatal de Vivienda del Gobierno Central contemplaba, aparte de una inyección de más de mil millones de euros a Andalucía para construir vivienda pública, un blindaje permanente a las Viviendas de Protección Oficial (VPO), en contra de lo que dice la Ley de Vivienda de la Junta de Andalucía, que establece un máximo de 15 años el tiempo que se podrá salir esa vivienda al mercado libre, algo que según el gobierno de Moreno Bonilla invade las competencias autonómicas.

Por otro lado, se está negociando en ese contexto el gobierno del Partido Popular y Vox, que no sabemos si estarán hablando de este tipo de cuestiones de vivienda o de sanidad o de dependencia, o si sin embargo, están hablando de el que parece que será el mayor impedimento, o no, para entrar o para que se conforme ese gobierno en el próximo pleno de investidura, que es si Vox estará dentro de la Junta de Andalucía o simplemente brindará apoyo parlamentario al gobierno del Partido Popular. Si me preguntan a mí qué es lo que creo que más puede beneficiar a un partido u otro, y menos mal que no me preguntan, creo que al Partido Popular le podría beneficiar que Vox entrase en el gobierno de la Junta de Andalucía.

Cierto es que en un principio le granjearía muchísimas críticas por parte de la población, de la oposición política, pero Vox ya ha manifestado que su intención es coger la consejería o las competencias de agricultura, algo que incluso las propias organizaciones agrarias se han manifestado en contra. La realidad es que se te presenta un partido sin experiencia de gestión y que además puede controlar; la experiencia así nos lo dice. Los socios minoritarios en los gobiernos suelen languidecer y que se lo digan a Moreno Bonilla, que se comió al Ciudadanos de Juan Marín.

Y por otro lado sería mucho más complicada a posición de Moreno y mucho más favorable la de Vox si tan solo le brindara apoyo parlamentario. Se encontraría con un partido sumado a esa oposición política salvo en acuerdos puntuales que podría vender mucho más fácil la formación de Gavira. Todas estas preguntas las resolveremos el próximo lunes y martes en el Pleno de Investidura de Moreno Bonilla.

El martes será la votación donde necesitará una mayoría absoluta de no conseguirla. Es decir, si Vox no le da su apoyo nos presentaremos 48 horas después donde tan solo le bastaría la mayoría simple. Es decir, una abstención de Vox.

Hasta ahora los actores de esta interminable película que se ha venido a llamar la conformación del gobierno andaluz nos dicen a día de hoy que todavía no hay acuerdo cerrado. Así que hasta última hora estaremos esperando esta resolución.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora