El Parlamento andaluz ha celebrado este jueves la primera sesión de control al presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla, en lo que va de año. Una sesión que ha estado inevitablemente marcada por los trágicos sucesos que han sacudido a Andalucía -en cuerpo y alma- desde que comenzara 2026: Adamuz y los destrozos de las borrascas. Con este contexto de fondo, era igualmente inevitable, que el tono de los representates políticos, al menos en esta primera toma de control, fuera en la línea de lo que reclama la ciudadanía y del que están exponiendo las Administraciones públicas, ensalzando esa famosa y celebrada colaboración institucional. Ha sido, pues, un pleno más de comunicación política, que de política.

De todos modos, la gestión del PP y de su presidente ha recibido críticas por parte de los partidos de la oposición, fundamentalmente centradas en el "postureo", según ha criticado el portavoz de Adelante Andalucía, y en la "confrontación" con el Gobierno central, según ha denunciado el PSOE. La portavoz de Por Andalucía, por su parte, le pedía a Moreno que no utilizara la desgracia acaecida durante este mes y medio en Andalucía para no hablar de otros temas, como el desahucio de once familias en un barrio obrero sevillano, Palmete. De todas formas, nada puede definir más y mejor a esta sesión de control que la frase expresada por la portavoz socialista, María Márquez, al final de su intervención, donde advertía al presidente: "El PSOE de Andalucía no va a hacer con el Gobierno andaluz lo que hace el PP con el Gobierno de España".

El tono de Moreno no ha variado mucho del que viene expresando en este tiempo. La redoblada moderación, la institucionalidad como presidente, el respaldo de su grupo, la seguridad en los datos frente a la catóstrofe, han reinado en sus intervenciones, frente a una oposición que no se conforma con las formas sino con el fondo, de ahí que la socialista María Márquez le haya reprochado que "meta la cuña" de la "confrontación" cada vez que tiene oportunidad.

Presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla / EP
Presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla / EP

"La gente, en este momento, la pregunta que se hace es cuándo se va a arreglar la desgracia y la ruina que tiene encima. Eso es lo que quiere la gente. Usted ayer decía que no, que la Junta de Andalucía todavía no ha puesto ninguna medida encima de la mesa porque nosotros en este momento estamos evaluando daños", le reprochaba Márquez, "pero el Gobierno de España lo tiene que hacer ya, inmediatamente, de manera urgente. Ya va tarde", sobre las 'urgentes' peticiones de Moreno y sus consejeros al Gobierno central.

"Esa no es una posición de coherencia, señor presidente. Por eso le digo que lo que dice, créaselo, porque tenemos que estar a la altura de lo que esperan los andaluces y de las andaluzas", ha espetado Márquez. 

"Usted tiene el derecho de hacerse las fotos que quiera, las naturales y las montadas, señor Moreno. Usted le dice a la gente que no se acerca al río, pero usted se mete en el río para hacerse una foto. Bueno, allá usted con su ética y con sus códigos. Pero igual que tiene usted el derecho de hacerse las fotos que quiera, tiene la obligación de responder ante esta tragedia, ante esta emergencia".

El presidente ha asegurado que ha "recogido el guante" de la dirigente socialista de "trabajar conjuntamente con el resto de administraciones", y que se funciona "bastante mejor cuando las cosas se hacen con naturalidad". 

Sobre la "confrontación" que denuncian los socialistas, Moreno se ha limitado a esgrimir que lo único que ha hecho es "pedir" lo mismo que todas las administraciones públicas cuando ha habido una tragedia, que es el "fondo de contingencia" y "reclamar recursos" como el fondo de solidaridad.

La degradación

La portavoz de Por Andalucía, Inma Nieto, se ha permitido una reflexión que nos compete a todos: "Qué pena el ambiente de degradación política que vive nuestro país que acaba convirtiendo a un responsable público que cumple con su obligación en una persona que acomete una hazaña", esbozaba en voz alta la dirigente de Izquierda Unida. Esta reflexión la ha formulado en forma de denuncia, porque cuando el proceder es la de un "señor depravado de copas" mientras la Dana en Valencia, o una señora "desaprensiva" que "dejó morir abuelos y abuelas en residencias" durante el Covid, es "evidente que la ciudadanía considere que el cumplimiento de las obligaciones se puede elevar a la categoría de hazaña".

El líder del PP andaluz no ha querido entrar en las alusiones a sus homólogos Mazón y Ayuso, y se ha limitado a ese papel institucional, sin salirse del traje y, mientras que asegura que ha hecho lo que le correspondía como servidor público, ha reprochado a Nieto sus palabras, porque le parecen "erróneas y confusas". 

Portavoz de Por Andalucía, Inma Nieto / EP
Portavoz de Por Andalucía, Inma Nieto / EP

Moreno Bonilla quiere trasladar este ambiente, ha asegurado, hasta final de legislatura. Un ambiente de concordia, donde la oposición "esté a la altura". Es la falacia que el Partido Popular andaluz querrá trasladar a la ciudadanía en las próximas semanas, reinciciendo en la supuesta moderación en maneras pero evitando entrar en, por ejemplo, los deshaucios que un fondo buitre quiere llevar a cabo en el barrio sevillano de Palmete, donde hasta 11 familias están afectadas.

"Usted tiene que velar por la seguridad de todos y todas", ha concluido Nieto. 

"Un relato oscuro, triste, desilusionante. Yo diría frustrante, ¿no?", le contestaba Moreno, que ha entendido la nueva política como nadie, ofreciendo una versión de los hechos 'esperanzadora' y 'positiva', moderada, escapando de estas realidades que sufren los andaluces y andaluzas.

"Postureo"

El portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, centró su crítica en el "postureo selectivo" de Moreno Bonilla, denunciando que su despliegue mediático ignora unos servicios públicos que "se caen a pedazos". García contrastó la imagen del presidente en las inundaciones de Jerez con el deterioro crónico de infraestructuras como el hospital local o el colegio Miguel de Cervantes de Écija. "A mí el postureo me parece bien, lo que no me parece bien es que esté solo para lo que a usted le conviene", sentenció García, quien además tachó de "mágicos" proyectos como el hospital de Málaga, criticando que solo avancen en periodos electorales para luego volver a quedar en el olvido.

Ante estas críticas, Moreno Bonilla intentó desvincularse de la propaganda para adoptar un perfil de gestión institucional frente a un fenómeno atmosférico "inédito" que ha afectado a toda la comunidad. El presidente negó el postureo, asegurando que su presencia en el terreno responde a la coordinación de ayudas con alcaldes y sectores productivos tras un "río atmosférico" de gran poder destructivo. En su defensa, esgrimió datos para rebatir las críticas sanitarias -cifrando en un 50% la contratación de especialistas frente al "uno y medio" alegado por la oposición- y justificó los daños en infraestructuras como una consecuencia inevitable de la tormenta.

Portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García / EP
Portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García / EP

El intercambio alcanzó su punto crítico cuando García denunció el supuesto trato de favor judicial hacia el PP tras el archivo de las causas por la gestión sanitaria, ironizando con que a su partido "se le pasa el lomo por la mano" en los juzgados. El portavoz advirtió que el presidente no puede usar estos autos como escudo contra la realidad de las listas de espera. Por su parte, Moreno defendió la independencia del Estado de Derecho y recordó que la Fiscalía no halló irregularidades. El presidente cerró el debate acusando a García de basarse en la "falsedad", manteniendo su relato de serenidad y recuperación para Andalucía.