La intolerancia no ha dado tregua en Jerez de la Frontera (Cádiz). Una placa cerámica recién inaugurada en homenaje a los alrededor de 600 jerezanos asesinados tras el golpe de Estado de 1936 ha sido completamente destrozada en un acto de vandalismo 'exprés'. El homenaje, que no logró mantenerse en pie ni siquiera doce horas, apareció completamente destrozado a primera hora de la mañana de este lunes.

"Ni una noche ha durado", lamentaban con indignación desde el Grupo de Memorialistas de Jerez, impulsores de la iniciativa. El acto de inauguración había tenido lugar durante la tarde-noche del domingo, coincidiendo de forma simbólica con el Día de la Memoria Histórica y Democrática de Andalucía. Sin embargo, a las 7:30 de la mañana del lunes, el azulejo ya estaba reducido a escombros sobre la tierra del parque.

El lugar elegido para la colocación de este recuerdo no era casual. El mural, obra del artista gaditano Manuel de los Santos, se había instalado en un monolito situado en la calle Armas de Santiago, justo en los terrenos que antiguamente ocupaban el cuartel del Tempul y el cuartel de instrucción Fernando Primo de Rivera.

Este enclave encierra un profundo y doloroso peso histórico para la ciudad, ya que operó como el centro neurálgico de la represión local. Desde allí, según recordaron los memorialistas durante la inauguración, se organizaron los interrogatorios, las detenciones y la salida de columnas de soldados y falangistas destinadas a imponer el terror del golpe fascista en toda la provincia de Cádiz, cobrándose la vida de centenares de inocentes en una ciudad que cayó casi sin resistencia.

La historia de este monolito en concreto arrastra un pasado conflictivo. En el año 2015, bajo un contexto y significado diametralmente opuestos, el Ayuntamiento de Jerez instaló en esa misma piedra una placa dedicada al Regimiento de Artillería Antiaérea nº 74 y a la Hermandad de la Defensión. Aquel distintivo también fue vandalizado y destruido poco después, dejando el monolito vacío durante casi una década.

Fue este domingo cuando el Grupo de Memorialistas, tomando las medidas del hueco vacío que había quedado, decidió devolverle el contenido al espacio por su cuenta, instalando la nueva cerámica en recuerdo a los represaliados por el franquismo.

A pesar del rápido y brutal destrozo, que ha dejado los pedazos esparcidos por el suelo, las asociaciones memorialistas se mantienen firmes. Desde el colectivo han advertido que actos vandálicos como este no lograrán que cesen "en la labor de mantener en pie" la memoria histórica y democrática de la ciudad. Una vez más, han reclamado que sobre el olvido y el odio prevalezcan los principios de "verdad, justicia, reparación y no repetición".

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