Veintitrés días después de las elecciones autonómicas del pasado 17 de mayo el presidente de la Junta de Andalucía en funciones, Moreno Bonilla, ha decidido reunirse con Vox para sentarse oficialmente a negociar. El encuentro, programado para este martes por la tarde, marca el inicio formal de las conversaciones para la conformación del nuevo Gobierno andaluz, dejando atrás la tensión en el aire de estas últimas semanas, en las que Moreno aseguraba que "no había prisa" y Vox aseguraba que "reacciona mal al chantaje". Asimismo, el encuentro por fin se ha formalizado después de que Moreno y el líder de la ultraderecha, Santiago Abascal, mantuvieran una charla de media hora el pasado domingo, aprovechando la visita del papa.

A la cita asisten, por parte de Vox, su líder en la comunidad, Manuel Gavira, y la enviada especial de la dirección nacional para tutelar las negociaciones autonómicas, Montserrat Lluis, que es secretaria general adjunta de la formación. El partido de Santiago Abascal llevaba días reclamando al líder de los populares que agilizara los tiempos y abriera la mesa de diálogo cuanto antes para garantizar la gobernabilidad. Como única prioridad, precisamente, la "prioridad nacional". Todo ello pese a la reprimenda papal en el Congreso, donde rechazó conceptos tan xenófobos como el abanderado por Vox. Asimismo, está por ver si Moreno mantiene el equilibrio de fuerzas que demostró en las elecciones, donde se quedó a tan solo dos diputados de la absoluta y aguanta un gobierno en minoría o si, por el contrario, cede ante la imposición de Vox para entrar en el Gobierno, como en Extremadura, Aragón y Castilla y León.

La Mesa del Parlamento, primer asalto

Esta primera toma de contacto llega en un escenario de contrareloj para ambas partes; A apenas dos días de que se constituya oficialmente el Parlamento de Andalucía. Esta situación ha desencadenado una oleada de críticas hacia Moreno, al que la oposición acusa de haberse instalado en un profundo "inmovilismo".

A solo 48 horas de la sesión constitutiva de la Cámara, el presidente en funciones aún no se ha puesto en contacto con las izquierdas en la oposición para intentar consensuar el reparto de los puestos de la Mesa del Parlamento. Este órgano, compuesto por siete miembros, es de vital importancia, ya que actúa como filtro principal para las propuestas legislativas y regula los tiempos políticos de la Cámara. La ausencia de acuerdos previos para su formación añade tensión a la votación que tendrá lugar en el pleno constitutivo.

Montero exige gestión y "ritmo" a la Junta

El letargo en las negociaciones ha provocado también el malestar explícito del PSOE-A. La secretaria general de los socialistas andaluces, María Jesús Montero, ha elevado el tono de crítica durante estos últimos días, calificándolo incluso como un hecho "inédito" en la democracia andaluza.

La dirigente socialista ha advertido de que Andalucía no está en disposición de mantener una pausa institucional prolongada, señalando que existen asuntos de máxima urgencia que requieren gestión inmediata. Entre ellos, ha destacado la lucha contra el desempleo, los recientes incendios en la provincia de Huelva, y la situación de servicios públicos fundamentales como la sanidad y la educación.

"Andalucía necesita ritmo y una gobernabilidad que el PP no le está otorgando en este momento", ha concluido Montero, instando a los populares a "mover ficha" de manera inmediata para resolver la parálisis ejecutiva.

Con el reloj en contra y el Parlamento a punto de echar a andar, Moreno afronta el reto de cuadrar las exigencias de Vox con la creciente presión de la oposición, en unas negociaciones que definirán la estabilidad y el futuro político de la comunidad.

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