Nada que hacer. Las posibilidades de que el Partido Popular se abstenga para facilitar la investidura de Susana Díaz son nulas. Ni el PP ha modificado su posición y el PSOE se ha acercado a ella. Su condición de que los socialistas dejen gobernar a la lista más votada en los ayuntamientos a cambio de que el PP apoye la investidura de Díaz es rechazada de plano por el Partido Socialista, que de hacerlo así renunciaría a pactos con partidos de la izquierda que pueden darle valiosas alcaldías en manos del PP desde hace varios lustros. La presidenta en funciones se reúne mañana con Ciudadanos, Podemos e Izquierda Unida, aunque realmente con el único grupo que tiene posibilidades reales de acuerdo es con el primero. Aun así, del mismo modo que en la reunión con el líder del PP Susana Díaz no ha ofrecido nada nuevo, es decir no ha hecho nada por atraerlo a sus posiciones, no hay que descartar que en los encuentros de este martes la líder socialista ponga sobre la mesa alguna concesión que incline a IU o Podemos a favor de la investidura, ya que con Ciudadanos el grado de entendimiento es muy elevado. ¿UN NUEVO CANDIDATO? El presidente del PP-A, Juanma Moreno, ha afirmado este lunes tras reunirse con la presidenta de la Junta en funciones y candidata a la reelección, Susana Díaz, que su formación mantiene el 'no' a su investidura, al tiempo que ha sugerido al presidente del Parlamento, Juan Pablo Durán, que, si no se alcanza un acuerdo para la investidura de Díaz, pida al PSOE-A que proponga un nuevo candidato "dispuesto al diálogo". Pese a ello, ha querido dejar claro que su formación no está condicionando el apoyo de su formación a la investidura a la marcha de Díaz ni tampoco está realizando ningún tipo de exigencia en esta materia. Por su parte, el vicepresidente de la Junta en funciones, Manuel Jiménez Barrios, interpreta que se ha constatado la "debilidad extrema" del presidente del PP-A y que su única intención durante la reunión que ha mantenido con la presidenta andaluza en funciones, Susana Díaz, ha sido anteponer los intereses de su partido a los de la comunidad. Moreno ha lamentado que Díaz "renuncie" a un mes de negociación para su investidura y que "amenace" a los grupos con un convocar nuevas elecciones si no se llega a un acuerdo en esta "última" ronda de contactos con los grupos, a un mes de que culmine el plazo establecido en el Estatuto de Autonomía, el 5 de julio. ¿NUEVAS ELECCIONES? Moreno, que ha descartado presentar su candidatura en esa posible nueva ronda, ha insistido en que su formación respeta el principio de la lista más votada en todas las elecciones y que, como ha hecho hasta ahora, no va a promover ningún tipo de contacto para lograr una mayoría alternativa, algo que sólo conseguiría junto a Podemos. Moreno se ha mostrado convencido de que el resultado de unos nuevos comicios en Andalucía apenas variaría y que en ningún caso el PSOE-A obtendría una mayoría absoluta. En su opinión, sí puede que los partidos emergentes, Podemos y Ciudadanos, se vean más perjudicados porque "en una segunda vuelta se suele apostar por el voto útil". En su opinión, la dirigente socialista está dispuesta a "echarse en brazos" de distintas formaciones con un solo objetivo: "echar al PP de las instituciones, a pesar de ser los legítimos ganadores". Según ha indicado, Díaz no está dispuesta a romper con las "directrices" del secretario general de su partido, Pedro Sánchez. "Sánchez ha dado una orden directa y tajante para echar al PP de las instituciones y Díaz lo acata y asume con absoluta disciplina", ha criticado el presidente del PP-A, quien ha advertido de que se van a conformar alianzas "de tres, cuatro e incluso cinco partidos" para desalojar al PP de muchos gobiernos locales.