No compareció la noche electoral y ha sido muy criticado por ello. Sin embargo y aunque haya sido con cierta demora, Juan Manuel Moreno Bonilla ha reaccionado. El líder regional ha decidido coger el toro por los cuernos y estar a la altura de la crisis que sufre el PP tras la importantísima pérdida de poder institucional derivada de los malos resultados municipales del domingo. El presidente del PP andaluz ha hecho "autocrítica" este martes tras los resultados de las pasadas elecciones municipales y ha anunciado que su formación va a "mejorar" las estructuras y cambiar "todo aquello que tenga que cambiar, estilos, formas, estrategias y también caras, para evolucionar y estar a la altura de los que los ciudadanos nos están pidiendo". La enérgica respuesta de Moreno a la situación que vive el partido contrasta con la tibieza ofrecida por el presidente nacional, Mariano Rajoy, en su comparecencia de ayer, que ha merecido duros reproches tanto de barones del partido como de los medios de comunicación más cercanos al partido del Gobierno. Esta vez, Moreno se ha salido claramente del guión de Génova. Es además la primera vez que lo ha hecho de forma tan explícita, con palabras y planteamientos muy alejados de aquellos a los que tenía acostumbrados a su propios compañeros de partido. Durante su intervención ante el Comité Ejecutivo Regional del PP-A, Moreno ha asegurado que que los partidos son órganos vivos y que tienen que estar en "constante evolución". "Si no hacemos esos cambios, serán los ciudadanos los que decidan cambiar su voto", ha señalado el dirigente, quien también ha destacado que en su partido saben gestionar bien, "pero no emocionamos y no llegamos al corazón del gente". En este contexto, Moreno ha admitido que en su formación han perdido "frescura" y que se hace necesario un proyecto "más moderno, lo que no implica que tenga que ser gente más joven, más permeable a las exigencias de los ciudadanos y mucho más abierto de lo que ha sido hasta hoy".