La secretaria general del PSOE-A y candidata a la Presidencia de la Junta, María Jesús Montero, ha acusado este miércoles al Partido Popular de “alimentar los discursos de odio que Vox proclama a los cuatro vientos” en materia de inmigración, tras las declaraciones del líder del PP, Núñez Feijóo, cuestionando en el Congreso el proceso de regularización extraordinaria impulsado por el Gobierno central.
Durante su visita a una cooperativa en Antequera (Málaga), la dirigente socialista ha rechazado que se vincule inmigración con delincuencia y ha defendido que las personas migrantes “ya conviven en nuestro país” y ha subrayado la importancia de su contribución al sostenimiento de los servicios públicos, especialmente en sectores con falta de mano de obra como el primario o la hostelería. En paralelo, ha insistido en la necesidad de reforzar el papel del Estado en ámbitos como la vivienda, la sanidad y la educación, denunciando que el modelo del PP está generando “una Andalucía a dos velocidades” en la que aumentan las desigualdades.
El campo como “mejor futuro” para Andalucía
Del mismo modo, Montero ha aprovechado para poner el foco en el sector primario como uno de los motores económicos y sociales de la comunidad: “Es fundamental reconocer su aportación a la riqueza andaluza”, ha señalado, al tiempo que ha apostado por dignificar las condiciones laborales de agricultores y ganaderos y asegurar el relevo generacional.
En este sentido, ha defendido que los jóvenes deben ver el campo como una opción de futuro viable, alejada de la precariedad que sufrieron generaciones anteriores. De esta forma, ha afirmado que “La tecnología y los derechos laborales tienen que permitir que el trabajo en el campo se desarrolle en las mejores condiciones posibles”.
Además, la candidata socialista ha destacado la calidad de los productos andaluces y su reconocimiento en los mercados internacionales, subrayando el papel del sector durante momentos críticos como la pandemia. Asimismo, ha recordado las dificultades recientes derivadas de la sequía y las inundaciones y ha valorado las ayudas del Gobierno central para evitar un parón en la producción y la destrucción de empleo.
Un sistema “colapsado” y con demoras de hasta 500 días
Otro de los puntos más duros de la intervención de Montero ha sido su diagnóstico del sistema de dependencia en Andalucía. La dirigente socialista ha denunciado que la comunidad registra retrasos medios de hasta 500 días para acceder a una prestación, muy por encima de los 180 días que marca la ley.
Según ha señalado, más de 7.000 personas han fallecido en el último año sin recibir la ayuda que tenían reconocida, mientras que unas 28 personas mueren cada día en lista de espera: “Es escandaloso e intolerable”, ha afirmado.
De esta forma, Montero ha acusado al Ejecutivo andaluz de haber creado un “laberinto administrativo” con el objetivo de reducir artificialmente las listas de espera. Frente a ello, ha propuesto simplificar los trámites mediante un sistema que permita valorar y asignar prestaciones en un solo acto, además de aumentar plazas y mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras del sector, especialmente en la ayuda a domicilio.
Además, ha alertado del deterioro del sistema sanitario andaluz, señalando que el aumento de las listas de espera está empujando a muchos ciudadanos hacia seguros privados, lo que, a su juicio, evidencia un proceso de privatización encubierta.
Por su parte, Montero ha defendido que las elecciones del 17 de mayo serán decisivas para el futuro de Andalucía, especialmente en lo que respecta al modelo de servicios públicos. Por ello, la candidata socialista ha apelado a la movilización del electorado progresista y ha asegurado que su partido “sale a ganar”. Asimismo, ha reivindicado el contacto directo con la ciudadanía como motor de su campaña, asegurando que percibe “el cariño de la gente” en la calle frente al “marco mental” que, según denuncia, intenta instalar el PP sobre una supuesta victoria asegurada.