Al menos 39 personas han muerto y más de 150 han resultado heridas en el accidente ferroviario de este domingo en Adamuz, en Córdoba. Los efectivos siguen trabajando durante la mañana de este lunes para rescatar a los pasajeros de los dos trenes que colisionaron tras descarrilar el primero de ellos. Toda la atención de las autoridades están puestas en la localidad cordobesa, a la espera de que, muy probablemente, la cifra de víctimas aumente durante las próximas horas. En ese sentido, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, se ha mostrado muy pesimista esta mañana: "Mucho tememos que bajo ese amasijo de hierro podamos encontrar más fallecidos", ha dicho.

El líder del Ejecutivo andaluz, en una entrevista telefónica concedida a la Cadena SER, recordaba que "hay parte de los convoy del Alvia que son un amasijo de hierro", refiriéndose a los vagones que, tras la colisión con el tren de Iryo que descarriló, se precipitaron por un terraplén, y en los que se cree que están la mayoría de víctimas mortales. Moreno Bonilla informaba de que "no se van a poder levantar hasta que llegue la maquinaria pesada".

Preguntado por Àngels Barceló por la "rareza" del accidente, el presidente recordaba lo que se sabe por el momento, en una fase muy temprana de la investigación: "Se trata de una zona recta, estamos hablando de un tren nuevo, y, a priori, no había ningún condicionante meteorológico", ha dicho. Sin embargo, Moreno Bonilla es cauteloso: "Hay que esperar a que lleguen los especialistas". El líder popular ha confirmado también que está en contacto con el presidente Pedro Sánchez, el rey Felipe VI y el ministro de Transportes, Óscar Puente.

Lo que se sabe y lo que se desconoce por el momento

Este lunes, apenas unas horas después de que ocurriera el accidente, la prioridad de las administraciones está en el rescate de víctimas, la atención a los heridos y la recopilación de los primeros datos sobre lo ocurrido. En este sentido, las instituciones han llamado a mantener la calma y evitar especulaciones y análisis precipitados. Esto es lo que se sabe por el momento.

El tren Iryo 6189, que cubría el tramo Málaga-Atochadescarriló a las 19:45 horas con 317 pasajeros a bordo. Varios vagones invadieron la vía contigua y propiciaron una colisión con el Alvia 2384, que cubría el trayecto Madrid-Huelva, y transportaba en torno a 100 pasajeros. Los primeros vagones se han llevado la peor parte, saliendo disparados y rodando por un terraplén de cuatro metros, tal y como ha detallado el consejero de Emergencias de la Junta de Andalucia, Antonio Sanz.

El tren Alvia viajaba en torno a los 200 kilómetros por hora, velocidad habitual en ese tramo, y el estado de los vagones más afectados está dificultando las labores de rescate. A estas horas, se lamentan 39 víctimas mortales y 170 heridos, 30 de ellos en estado grave. Las causas del accidente aún se desconocen y los supervivientes relatan haber notado vibraciones en el tren de Iryo, que posteriormente ha descarrilado.

El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ha ofrecido más detalles esta mañana, en una entrevista concedida a RNE. "Por exceso de velocidad no ha podido ser. Iban a una velocidad inferior a la asignada al tramo. El propio sistema de protección de la vía impide superar esa velocidad. Es muy pronto todavía y hay que evitar especular. No va a haber una respuesta inmediata", ha expuesto.

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