Con motivo de la celebración del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús, la provincia de Jaén ha recuperado su halo de misticismo para difundir el legado arquitectónico, literario y espiritual de esta mujer humanista, santa, viajera y un referente en un tiempo donde la presencia femenina en cualquier esfera, social, religiosa económica o política era casi anecdótica. No en vano, el primer convento de la orden de los Carmelitas Descalzos que funda en Andalucía es en el municipio de Beas de Segura en 1575, en el corazón del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas. Ella misma relata en su Libro de Fundaciones su llegada: “...vinieron las monjas al principio de Cuaresma año de 1575. Recibiólas el pueblo con gran solemnidad, y alegría, y procesión. En lo general fue grande el contento; hasta los niños mostraban ser obra de que se servía nuestro Señor. Fundóse el Monasterio llamado de San Joseph del Salvador, esta misma Cuaresma, día de Santo Matías”. CAMINO Y ESPIRITUALIDAD EUROPEA Jaén fue clave en su actividad fundacional, pero también en su creación literaria. A su vez, la provincia fue esencial en la difusión posterior de la comunidad Carmelita hacia Francia, Portugal y Países Bajos, gracias a la figura de Ana de Jesús, priora del Convento de Beas de Segura, a quien San Juan de la Cruz confió su “Cántico Espiritual”, que ella conservó hasta 1586 cuando fue entregado a la novicia Isabel de la Encarnación, que lo llevó a las fundaciones de Baeza y Jaén para encuadernarlo. Este nexo espiritual con Jaén ha sido determinante para que la Diputación Provincial se sumara al proyecto Huella de Teresa, patrocinado por la Comisión Nacional del V Centenario, en el que se incluyen rutas de peregrinación, turísticas, culturales y patrimoniales para conocer la herencia de la Santa Andariega. Jaén ha participado con “Jaén, camino y espiritualidad europea”, un viaje a través del tiempo en el que el peregrino se sumerge en la esencia reformadora de esta mujer que quiso devolver a la orden carmelita los valores más primitivos. Esta propuesta cultural y patrimonial da cobijo a otro de los grandes místicos de la literatura española, San Juan de la Cruz, quien tuvo su última morada en la ciudad de Úbeda. Los dos grandes místicos españoles tuvieron en esta provincia una presencia activa, dejando manuscritos y documentos de gran valor hístórico. “Jaén, camino y espiritualidad europea” nos descubre la coincidencia en el tiempo de estas dos figuras protagonistas de las corrientes estéticas y literarias de finales del Renacimiento.   MÍSTICA Y ACCIÓN EN EL JAÉN DEL XVI El empeño creativo de ambos lleva al extremo el lenguaje poético de la mística, convirtiéndolos en maestros de la palabra dentro de nuestro Siglo de Oro. Pero también coinciden en ser personas de acción. Juan de la Cruz conocerá a la futura santa Teresa de Jesús en 1507, convirtiéndose en uno de sus más estrechos colaboradores en la reforma del Carmelo. Es durante este periodo de la historia de la provincia cuando se fundan cinco conventos de Carmelitas Descalzas en la provincia. Con la aparición de éstos y de los demás conventos de la orden descalza que fueron extendiéndose por toda España, se completaba la obra iniciada por los dos santos reformadores. Dos personajes que crearon un terremoto en la España de su época. Durante el siglo XVI Jaén era uno de los lugares de este país en los que más estaba creciendo la actividad económica e intelectual. Además de encontrar más apoyo económico y financiero para la fundación de nuevos conventos, sirvió también como lugar de refugio y escondite de aquellas personas que huían de las persecuciones que tenían lugar en Castilla. Aquí encontraron la paz y el sosiego para escribir en libertad. Es en este clima de libertad, en el que la orden carmelitana se expandió por la provincia dejando un valioso patrimonio en conventos y monasterios que, a su vez, atesoran joyas de la arquitectura religiosa de la época. La mayor parte de este patrimonio cuenta con capillas y refectorios de gran valor artístico, patios porticados llenos de paz y galerías de oración y trabajo. UN VALIOSO MANUSCRITO Las huellas teresianas y sanjuanistas están presentes en conventos como el de La Peñuela, en La Carolina; El Calvario, en Villanueva del Arzobispo; así como otros ubicados en Mancha Real, Baeza, Úbeda o Jaén. Todos ellos fueron testigos de la presencia de estos santos en tierras jiennenses. Así, en la capital del Santo Reino se conserva uno de los dos únicos manuscritos, considerado la versión ampliada y definitiva del “Cántico”, al que se han incorporado las enmiendas y correcciones autógrafas de San Juan de la Cruz. Se desconoce el copista y aunque su cronología es incierta, se fecha entre finales del siglo XVI y principios del XVII. Está escrito en letra humanística cursiva de gran elegancia y esbeltez, ajustada a las ligaduras y nexos de la itálica. El códice presenta una encuadernación (sin datos sobre la fecha de realización) en terciopelo rojo con cierres de plata y se guarda dentro de un estuche de plata repujada y cincelada, a su vez incluido en otro de roble con cantoneras y cierres también de argenta.   LOS CIEN AVISOS DE BEAS Mientras que en otro municipio jiennense, en Andújar, se encuentra otra joya literaria del santo carmelita, el códice de los “Dichos de luz y amor”, también conocido como los Cien Avisos de Beas, una obra con avisos espirituales dirigidos a las monjas del convento y recopilados, junto a una gran cantidad de notas y apuntes, por la hermana de la comunidad Magdalena del Espíritu Santo. El V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa ha servido también para que el Instituto de Estudios Gienneses (IEG) identifique el patrimonio documental y bibliográfico relacionado con las dos figuras de la literatura mística universal. Se han digitalizado las obras más relevantes del Convento de San José del Salvador de Beas de Segura, se han catalogado los fondos bibliográficos de la Biblioteca Sanjuanista del Convento de San Juan de la Cruz de los Padres Carmelitas Descalzos de Úbeda y se han elaborado bases de datos de los lugares y personajes jiennenses relacionados con Santa Teresa y San Juan de la Cruz.