El Juzgado de Instrucción 4 de Granada, que investiga a varios sacerdotes y seglares de Granada denunciados por presuntos abusos sexuales a dos menores, ha levantado este martes el secreto de sumario que estaba decretado desde el pasado 3 de noviembre, según han informado a Europa Press fuentes judiciales. Según ha podido saber andalucesdiario.es, han sido imputados diez sacerdotes y dos seglares, uno de ellos profesor de Religión, varios de los cuales habían sido arrestados el pasado mes de noviembre, aunque el juez decretó su puesta en libertad con cargos por presuntos delitos contra la libertad e indemnidad sexual. En noviembre pasado, el Juzgado de Instrucción número 4 de Granada incoó diligencias de investigación penal contra diez sacerdotes diocesanos y dos seglares por supuestos abusos sexuales cometidos con menores en la última década. La investigación se inició a instancias de la Fiscalía Superior de Andalucía, que el pasado mes de septiembre abrió diligencias informativas e instó a la Fiscalía Provincial a denunciar los hechos. La actuación del Ministerio Público tuvo su origen en la denuncia de un joven feligrés, presunta víctima de agresiones sexuales durante dos años. Según fuentes consultadas entonces por andalucesdiario.es, la investigación judicial afectaba a tres sacerdotes como presuntos autores de los abusos y a otros siete por encubrimiento, además de a dos seglares. Las mismas fuentes revelaron que el joven se decidió a denunciar los hechos primero ante el Vaticano y luego, ante la Fiscalía después de que el propio Papa Francisco lo llamara personalmente para interesarse por el caso de abusos sexuales. Recientemente, el titular del Juzgado, el magistrado Antonio Moreno, admitió la personación de la Asociación Pro Derechos del Niño (Prodeni) como acusación popular en el caso. En particular, el padre R.M.V.C., el considerado líder del grupo 'Los Romanes' o 'Romanones', habría ejercido conductas con un carácter "particularmente degradante y vejatorio" hacia el primer denunciante, que –según relató primero al arzobispo de Granada, sin obtener una respuesta satisfactoria, y luego al propio papa Francisco al llamarlo éste personalmente– fue víctima de los abusos de 2004 a 2007, cuando él tenía entre 14 y 17 años. Precisamente este denunciado consiguió eludir la cárcel tras el pago de una fianza de 10.000 euros ante el juez, con lo que finalmente quedó en libertad con cargos, por delitos contra la libertad e indemnidad sexual, como los otros dos sacerdotes y el profesor de Religión. Además del joven denunciante, al menos otros cuatro menores habrían sido víctimas de abusos sexuales por parte de los sacerdotes supuestamente pederastas. Paralelamente a las diligencias que sigue el Juzgado de Instrucción número 4, el Vaticano ha abierto una investigación después de instar al arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, a esclarecer los hechos y a actuar con contundencia. “El arzobispo ha tratado de tapar los hechos”, dijeron en su día a andalucesdiario.es fuentes cercanas a la Diócesis granadina.