Desde hace ya tiempo, los jóvenes titulados españoles en cualquier rama educativa manifiestan su seria preocupación por encontrar un empleo de calidad, y además ajustado a su perfil profesional. Les resulta difícil elegir con acierto un programa de especialización post-grado que les facilite la deseada inserción en el mundo laboral. El efecto de la crisis ha provocado positivamente un cambio radical en la orientación estratégica de las empresas españolas. Así, todas las que pueden se dirigen ahora hacia los mercados exteriores, sea en la UE de los 28 o a países asiáticos e iberoamericanos. Siguiendo a las marcas líderes españolas, que obtienen el 80% de sus ingresos gracias a clientes extranjeros, las PYMES ajustan su actividad comercial adaptándose a nuevas culturas y entornos de negocios. Y es precisamente ahí, en el ámbito internacional, donde los profesionales en operaciones internacionales, los expertos en importaciones y exportaciones, encuentran un campo muy amplio de desarrollo laboral y profesional. Las empresas tienen dificultades para encontrar titulados con especialización internacional, con idiomas y aptitudes comerciales. Buscan perfiles profesionales de ramas empresariales, de derecho, marketing y, por supuesto, conocedores de las técnicas necesarias para poder desarrollar su negocio. Es una realidad que las empresas están necesitadas de apoyo profesional para que sus productos y servicios lleguen finalmente a los más de 3.000 millones de consumidores del primer mundo. El Export Manager, el Gestor de Proyectos Internacionales, el Marketing o Trade Manager, así como el International Buyer son los perfiles internacionales más demandados. Al mismo tiempo, las empresas que por su pequeño tamaño no pueden contratar en nómina, aceptan la figura del Gestor Internacional a Tiempo Parcial, una fórmula más flexible para la empresa con pocos recursos. Es una forma de relación laboral que resulta además muy rentable para los jóvenes profesionales que compatibilizan el ejercicio de su profesión trabajando con varias empresas a la vez. No falta ingenio en España, solo una buena orientación laboral, tanto para los que estudian como para los padres, tomando conciencia que antes el mercado era España y ahora lo es el mundo.  (*) Mike Mösch es director general del Instituto Alemán de Comercio Internacional