Sevilla vuelve a ser desde este lunes escenario de un debate “que perdimos todos”, pues las jornadas ‘1936: La guerra que todos perdimos’, coordinadas por Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra dentro del ciclo ‘Letras en Sevilla’, regresan a la Fundación Cajasol después de haber sido aplazadas el pasado febrero tras una cadena de amenazas de escrache por colectivos antifascistas. Y lo hacen manteniendo a las dos figuras más polémicas, José María Aznar y el exdirigente de Vox, Iván Espinosa de los Monteros.
Fue la presencia de estas dos figuras políticas la que llevó al escritor y músico, David Unclés, autor de La península de las casas vacías y ganador del Premio Nadal 2026, a anunciar públicamente que no participaría en el encuentro. Su decisión desencadenó entonces una tormenta que provocó el aplazo de las jornadas.
Ahora, ocho meses después, el encuentro vuelve a la programación sevillana con el mismo lema que entonces generó parte de la discusión: 1936: La guerra que todos perdimos. Cuatro jornadas de películas, conferencias y debates sobre la II República, el golpe, la batalla y el final de la Guerra Civil que arrancan este lunes y se prolongarán hasta el jueves 8 de octubre.
El regreso de las jornadas coincide con un momento social especialmente agitado en las calles de todo el país. La crisis de la vivienda ha acaparado todos los titulares y las conversaciones, provocando movilizaciones en numerosas ciudades españolas. En el plano cultural, ha coincidido con el estreno de 'La Bola Negra', la nueva película de 'Los Javis' que ha desatado una locura en salas de cine y redes sociales.
A ello se suma que el presidente Pedro Sánchez ha convocado elecciones generales anticipadas para el próximo 29 de noviembre, después de la derrota parlamentaria de dos decretos relacionados con la vivienda. El ciclo sevillano se desarrolla, por tanto, en un ambiente inequívocamente preelectoral, con la memoria de la Guerra Civil como eje de un programa en el que vuelven a compartir espacio figuras procedentes de tradiciones políticas muy diferentes.
La polémica que comenzó con David Uclés
La historia de estas jornadas comenzó a torcerse a finales de enero. David Uclés comunicó que renunciaba a participar después de descubrir que compartiría cartel con Aznar y Espinosa de los Monteros. El escritor explicó que no quería participar en un encuentro en el que coincidiera con ambos dirigentes y cuestionó además el propio lema de las jornadas: a su juicio, la Guerra Civil no fue una guerra que “todos perdimos”, sino un conflicto cuyo desenlace supuso la victoria del bando franquista y cuatro décadas de dictadura.
Además, cuando se desató la polémica, los promotores de las jornadas -Reverte y Vigorra- explicaron que otro frente polémico, el título de las conferencias, había sido publicado con un “error de maquetación”. Es decir, el título: “La guerra que todos perdimos”, debería haber sido: “¿La guerra que todos perdimos?”, según explicó el escritor después de que colectivos memorialistas, entre otros, censuraran la falsa equidistancia en la elección del título, dado que está más que documentado quiénes fueron las “víctimas” de la guerra y quiénes sus vencedores. Ocho meses después, no obstante, la jornada se presentará sin signos de interrogación y con una importante declaración de intenciones.
La retirada de Unclés no fue la única. Al escritor se sumaron posteriormente Antonio Maíllo, entonces coordinador federal de Izquierda Unida, además de María Márquez y Carmen Calvo. El debate dejó de ser entonces una cuestión exclusivamente cultural para convertirse en una discusión política.
La polémica alcanzó tal dimensión que las jornadas, previstas inicialmente del 2 al 5 de febrero, fueron aplazadas. Pérez-Reverte y Vigorra defendieron posteriormente que el encuentro había sido objeto de presiones y amenazas de boicot. Para Reverte, el novelista David Unclés había sido “sectario e ignorante”.
Las jornadas se aplazaron para octubre, y octubre ha llegado. La nueva edición conserva a algunos de los nombres que estuvieron en el centro de la controversia. José María Aznar participa este lunes por la tarde en un diálogo con el periodista Juanma Lamet bajo el título ¿Guerra Civil: olvidar o recordar?.
Pero el cartel no se limita a la derecha política. En las jornadas participarán igualmente la exalcaldesa de Madrid y magistrada Manuela Carmena, el portavoz del PP Borja Sémper, el exministro Alberto Ruiz-Gallardón, el historiador Juan Pablo Fusi, el general Félix Sanz Roldán, el ministro Ángel Víctor Torres o el cineasta Alejandro Amenábar, entre numerosas figuras políticas y culturales.
Es precisamente ahí donde reside buena parte del interés de esta segunda oportunidad. No se trata simplemente de que unas jornadas culturales regresen a Sevilla. Se trata de comprobar qué ocurre cuando un encuentro que fue aplazado después de una fuerte controversia decide volver a celebrarse prácticamente sobre las mismas premisas y con las mismas figuras políticas de entonces.
Y así, en este convulso octubre, esas jornadas que “nos perdimos todos” se convierten finalmente en una realidad. La sociedad, sumida en el gran debate de la vivienda y, actualmente, sin ningún ponente que lo denuncie, acogerá de nuevo estas jornadas en Sevilla. Lo que no nos perderemos es cómo acaba todo este asunto.
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