Este lunes la memoria democrática ha vuelto a convertirse en el centro de atención de la actualidad en la capital andaluza, que gobierna el alcalde popular, José Luis Sanz, con el apoyo de Vox; un Gobierno a 'pequeña' escala que reproducirá, más pronto que tarde, el jefe del regidor sevillano, Moreno Bonilla, en la Junta.

El hecho que ha provocado la polémica ha sido una publicación en DiariodeSevilla sobre unos restos óseos en el cementario de San Fernando de Sevilla, ubicados en una antigua fosa común en la que también se pueden ver ataúdes en mal estado. Una imagen que ofrece una visión de abandono y de desentendimiento por parte del alcalde de la ciudad, Sanz, y que él mismo elevó a Fiscalía en 2023, apenas unos meses antes de las elecciones municipales.

Cuando la capital estaba gobernada por los socialistas en 2023, el líder de la oposición denunció lo que calificaba como un "escandaloso abandono". El natural de Tomares (Sevilla) y que a la postre sería alcalde de la ciudad, se trasladó al cementario de San Fernando a fotografiarse con restos humanos para denunciar lo que consideraba una sitaución de "desprestigio manifiesto a la dignidad de las personas y a sus sentimientos religiosos o morales". El PP de Sevilla llevó hasta Fiscalía no solo la situación de esta antigua fosa franquista sino la "falta de recursos y medios" que sufrían los empleados del camposanto.

La realidad, tres años después, ha impactado de lleno al actual alcalde, al dejar en evidencia la utilización de las víctimas para hacer campaña política. La publicación del  periódico sevillano a la que aludíamos al principio refleja que la situación del cementerio y de los restos no ha cambiado lo más mínimo. La denuncia que el PP envió a Fiscalía fue finalmente archivada, y el Ministerio Público tampoco vio delito.

Sí actuó con celeridad el consistorio que entonces dirigía Antonio Muñoz. El gobierno local respondió a las acusaciones asegurando que los primeros restos exhumados eran huesos no reclamados en otra de las fosas sevillanas, la de Pico Reja, y que estaban a la espera de ser incinerados. Los segundos, estaban en una escombrera de la que se tenía constancia desde al menos 2013, año en que la alcaldía estaba ocupada por otro regidor popular, Juan Ignacio Zoido.

Es más, tras las acusaciones de Sanz, la entonces delegada de Presidencia y Hacienda, Sonia Gaya, acusó al líder del PP sevillano de propagar un bulo, porque los restos no solo pertenecían a huesos sin identificar de la fosa de Pico Reja, sino que estaban "despositados en un espacio acotado, reservado y sin acceso al público, en bolsas cerradas y debidamente cubiertas con lonas, para incinerarse de forma progresiva al tratarse de una gran cantidad de restos". 

Asimismo, los socialistas, tras conocer la denuncia del PP en la oposición, iniciaron una investigación interna en el Consistorio, para arrojar luz a los hechos denunciados, en la que declararían varios trabajadores del cementerio. La intención, además, era conocer cómo el líder del PP había accedido a una zona que no estaba abierta al público, ahora sí, y además se había encontrado los restos en tal estado para su difusión en redes sociales. Sin embargo, cuando Sanz accedió a la alcaldía pocos meses después, cerró definitivamente la misma

La desmemoria del PP

El (re)descubrimiento de la situación en la que se encuentran estos huesos en el cementario sevillano ha provocado una importante polvareda en el sector memorialista. Sanz generó un importante caudal mediático y político a través de esa denuncia que elevó a Fiscalía, cuyo fin llegó de una manera rápida y decepcionante: el archivo de la investigación interna en verano de 2023 y con la inoperatividad para dotar de dignidad a los restos allí ubicados.

De hecho, Sanz acumula un capital importante en políticas de memoria. Un capital, eso sí, negativo. La pasada semana el presidente de la Diputación de Sevilla, el socialista Javier Fernández de los Rios, expresaba en público que Gobierno central y Diputación tendrían que trabajar de manera conjunta, y sin esperar la participación de Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Sevilla, ambas del PP, para comenzar una nueva fase de exhumación en dicho camposanto.

El motivo no es otro que la constante dilación en los procesos exhumatorios por parte de las administraciones presididas por los populares. Fernández de los Ríos acusó directamente al PP de "retrasar" premeditadamente los trabajos en la fosa Monumento, donde se calculan que yacen aproximadamente los restos de 2.613 represaliados del franquismo, frente a los 1.786 localizados en la fosa de Pico Reja. La última actualización al respecto, y a cargo del Consistorio sevillano, llegó a finales de 2025, cuando rechazó una subvención de hasta 200.000 euros para realizar los trabajos de exhumación.

Además, en los últimos presupuestos aprobados por el ejecutivo municipal, tan solo se destinaron a Memoria Democrática un total de 6.000 euros. Todo ello después de no ejectutar ni un solo euro en los dos años anteriores, según se desprende de los documentos de avances de liquidación de 2024 y 2025.

El PSOE de Sevilla exige explicaciones

Tras la publicación de estas imágenes, el Grupo Municipal Socialista ha exigido explicaciones urgentes al Gobierno del PP. La portavoz adjunta del PSOE, Sonia Gaya, ha subrayado que los restos óseos y los ataúdes acumulados en el cementerio permanecen prácticamente en las mismas condiciones que el propio Sanz denunció en la etapa previa a los comicios de 2023, cuando calificaba la situación de "dantesca", "inhumana" y de "escandaloso abandono".

Para los socialistas, este episodio evidencia que el actual alcalde utilizó un asunto especialmente sensible como propaganda electoral en una clara operación de desgaste contra el anterior equipo de gobierno. Gaya ha sido tajante al afirmar que la realidad "desmonta su relato", demostrando que Sanz es "un pésimo gestor y que engaña a los ciudadanos" al desentenderse de lo que antaño vendió como una prioridad absoluta. En este sentido, la concejala ha reprochado que al regidor no le importa "bajarse al barro más profundo" con tal de alcanzar o mantener el sillón de la Plaza Nueva.

El PSOE también ha puesto el foco en la investigación interna que el Ayuntamiento, entonces bajo mandato socialista, abrió para esclarecer los hechos y que el propio Sanz cerró al llegar a la Alcaldía. Según Gaya, este carpetazo impidió que se aclarase cómo el dirigente popular y un grupo de fotógrafos lograron acceder a zonas restringidas del camposanto, concretamente al área donde aguardaban los huesos extraídos de la fosa de Pico Reja.

"Si aquello se arregló, ¿por qué tres años después sigue estando igual?", se ha preguntado la portavoz adjunta, destacando la enorme distancia entre el discurso que Sanz mantuvo en la oposición y su inacción durante sus años como alcalde. Ante esta situación, el Grupo Socialista ha anunciado que reclamará al Gobierno municipal información detallada sobre: Las actuaciones reales llevadas a cabo desde 2023, las medidas concretas adoptadas para garantizar la conservación y custodia de estos restos y la planificación prevista para dar una solución definitiva a este abandono.

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