[[{"type":"media","view_mode":"media_large","fid":"31520","attributes":{"class":"media-image size-full wp-image-270560","typeof":"foaf:Image","style":"","width":"402","height":"710","alt":"TRaje ni\u00f1a"}}]] Como se aprecia por la foto la vestimenta que la joven portaba el día que asistió a la misa para nada podría ser calificada de incorrecta o insolente con la Iglesia a pesar de la opinión y del veto del párroco



Sorihuela del Guadalimar es un pequeño pueblo de la provincia de Jaén de poco más de 1.317 habitantes. La tranquilidad de este municipio se ha visto turbada por un hecho cuya polémica traspasa las fronteras provinciales. Se trata de una supuesta "humillación pública" de una menor de 16 años provocada por el párroco de la localidad al negar la comunión a una adolescente de 16 años. El acto se produjo la iglesia de la localidad en un día en la que se hallaba llena de feligreses pues se trataba de una misa de difuntos de la iglesia.

No iba vestida "de forma adecuada"
La razón que argumentó el sacerdote para no conceder la comunión a la hija de Alfonsa Rubio fue que no iba vestida "de forma adecuada". Si se aprecia la foto de la joven con el vestido que ese día portaba no se puede afirmar que su imagen fuera para nada insultante o indecorosa ni para la Iglesia ni para cualquier asistente a la misa.

Denuncia ante la Guardia Civil
Tras la negativa del cura a que la hija pudiese compartir la eucaristía como el resto de feligreses, los padres denunciaron el hecho ante la Guardia Civil de un municipio cercano, Castellar. La joven de 16 años asistía en la parroquia de Santa Águeda de la localidad al funeral del abuelo de un amigo. La madre, Alfonsa Rubio, ha revelado que al acercarse a recibir el sacramento, el cura se lo negó advirtiéndole que lo hacía "porque no iba adecuadamente vestida”. A raíz de ello se generó en el templo una situación de gran "tensión ambiental". Al finalizar la celebración la madre le recriminó lo sucedido al sacerdote y la situación de humillación a la que había sido expuesta su hija con un templo abarrotado de vecinos del pueblo. La respuesta del cura, según Alfonsa Rubio, fue apelar de nuevo a la vestimenta de la hija.

Informa a los superiores del párroco

La madre ha declarado que “por entender que la comunión es un sacramento que no se le puede negar a nadie a no ser que se esté en pecado mortal, lo comuniqué al arcipreste de la zona y, a continuación, al vicario general de la Diócesis de Jaén, Francisco Juan Martínez Rojas”. También el 11 de agosto presentó denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de Castellar por “humillación pública a una menor de edad”.

Ansiedad de la niña
Se da la triste circunstancia que tras lo sucedido el médico diagnosticó que la niña sufría “ansiedad reactiva”. La madre solo desea y pide que el sacerdote se disculpe y se retracte en la propia iglesia donde se produjeron los hechos. Sí así fuera, los padres retirarían la denuncia presentada.

Vestido correcto
La madre defiende de manera contundente y categórica que la menor iba vestida de forma  correcta y apropiada para la miss. Hace tiempo que sacerdote colocó un cartel en la entrada de la iglesia en la que se advertía Eque no se puede entrar al templo con tirantes o pantalón corto. A la protesta de la madre se le han sumado cerca de 300 firmas con el objetivo de que se adjunte al expediente.

Vecinos apoyan al sacerdote
Otros vecinos en cambio han dado muestras de apoyo al sacerdote. Una comisión de estos vecinos se han reunido incluso con el vicario general de la Diócesis de Jaén en defensa del trabajo del cura en el municipio. se muestran agradecidos y elogian la labor del párroco de Sorihuela desde hace un año, periodo que este lleva en la localidad.