Una vez más, Ciudadanos ha demostrado que trabaja aplicando una doble vara de medir. Es cierto que ha pactado con unos y con otros, primero con el PSOE y luego con el PP, pero también lo es que no les ha exigido la misma rectitud.

Si hablamos de corrupción, el partido de Albert Rivera ha introducido en los pactos puntos para acabar con ella, pero luego a la hora de la verdad las cosas cambian. Mientras que pidieron, hasta perder casi la voz, por activa y por pasiva la salida de la vida política y del PSOE de Manuel Chaves y José Antonio Griñán; prefieren guadrar silencio cuando se trata de un cargo del PP.

Este viernes, el Juzgado Número 1 de Lorca ha pedido al Tribunal Superior de Justicia de Murcia que investigue al presidente regional, Pedro Antonio Sánchez, por unos presuntos delitos de fraude contra la Administración pública, prevaricación continuada, falsedad en documento oficial y malversación de caudales públicos en el llamado caso Auditorio.

Sánchez ya lo ha dejado claro: no piensa dimitir y, por el momento, el resto se lo va a poner fácil. Ni su partido, el PP, ni su socio en la sombra a nivel nacional y oficial en Murcia, Ciudadanos, le exigirán la carta de renuncia a día de hoy. Esperarán a que la imputación sea oficial.

Hay que recordar que el PP consiguió 22 diputados en la Asamblea de Murcia y necesitaron pactar con Ciudadanos para gobernar. Al igual que para la investidura de Rajoy, C´s impuso unas cláusulas. En su primer punto planea que un cargo público imputado debe dimitir:

Separar de inmediato de cualquier cargo, público o de partido, a imputados por corrupción política hasta la resolución completa del procedimiento judicial.

Si tiramos de hemeroteca, horas después de que Sánchez rubricara este acuerdo, dijo: "Si me imputan por delitos por corrupción política dimitiré. Ahora sus palabras le pesan.

Mejor, dejar que pase el tiempo

Parece que es una cuestión de tiempo. De los judiciales, pero también de conseguir más tiempo para ver cómo reaccionar.

El PP siempre ha sostenido que sólo pedirá dimisiones por corrupción cuando se produzca la apertura de juicio oral, aunque este punto no siempre lo han cumplido. Ciudadanos pone como condición para cumplir lo que ellos mismos han presentado que el Tribunal Superior de Justicia de Murcian impute de forma oficial a Pedro Antonio Sánchez. Según ha explicado, piensan hacer que "se cumpla el acuerdo” pero no de momento.

"Parece ser inminente", ha dicho Fernando de Páramo, secretario de Comunicación de Ciudadanos. Será entonces cuando “exigiremos su dimisión. Esperamos que el PP no ponga en jaque la estabilidad de Murcia por proteger a un imputado".

El reloj no se paró en Andalucía

Con Chaves y Griñán se dieron más prisa. En cuanto estalló el caso de los ERE de Andalucía y se supo de la presunta responsabilidad de los dos dirigentes socialistas, el partido de Albert Rivera pidió casi a diario sus cabezas.  

En 2015 se celebraron las elecciones autonómicas y, en Andalucía, la socialista Susana Díaz necesitó del apoyó de Ciudadanos para ser investida presidenta. “Si no echa a Griñán y Chaves, no cogeremos el teléfono”, decías Rivera como condición.

"No deberíamos pedir disculpas a Chaves y Griñán porque es un caso clarísimo de corrupción política porque enriquecieron a multitud de terceros con sus decisiones y omisiones como políticos", ha llegado a decir el portavoz parlamentario de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta.

 

No esperaron a que fueran imputados oficialmente. Es más, se vanaglorian de ser los responsables de su salida. “Chaves y Griñán abandonaron la política gracias a Ciudadanos”.