La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha condenado a nueve años de prisión a Joakim Broberg, hijastro de la alcaldesa de Marbella y senadora del Partido Popular, Ángeles Muñoz, por los delitos de tráfico de drogas y blanqueo de capitales. La sentencia concluye que el encausado lideraba una organización criminal dedicada a la exportación de estupefacientes desde Andalucía hacia países del norte de Europa y a la posterior ocultación de los beneficios ilícitos a través de un entramado societario en España.

Los magistrados imponen a Broberg penas privativas de libertad por un delito contra la salud pública, agravado por el ejercicio de la jefatura de la organización criminal, y por un delito de blanqueo procedente del narcotráfico. El fallo incluye multas proporcionales a la droga intervenida y al dinero aflorado. El tribunal considera acreditado que la red operaba desde la provincia de Málaga, utilizando Marbella y la Costa del Sol como centros logísticos para adquirir hachís y marihuana en Marruecos y Andalucía, con el fin de distribuirlos posteriormente en países nórdicos, especialmente en Suecia.

La investigación de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional arrancó gracias a los mecanismos de cooperación policial internacional. El análisis de las comunicaciones de la plataforma encriptada EncroChat, intervenida por autoridades de Francia y Países Bajos, permitió a los investigadores reconstruir el organigrama. Los mensajes aportaron pruebas fehacientes sobre las transacciones de estupefacientes, las cantidades almacenadas, los precios pactados y las instrucciones emitidas por la cúpula.

En materia de blanqueo de capitales, la resolución judicial detalla que el entramado integraba los fondos ilícitos mediante sociedades mercantiles y testaferros. La organización adquiría inmuebles de lujo en la costa malagueña, realizaba préstamos ficticios y ejecutaba inversiones de capital en negocios locales de hostelería. Según los fundamentos jurídicos del tribunal, Broberg gestionaba directamente estas operaciones financieras para lavar los activos derivados de la venta de narcóticos.

El procedimiento judicial ha implicado a más de una decena de procesados. Inicialmente, el Juzgado Central de Instrucción número 6 incluyó en la causa a Lars Broberg, padre del condenado y marido de la regidora, aunque las actuaciones contra él se archivaron por su grave estado de salud previo a su fallecimiento en 2023. La sentencia especifica que la alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, no ha figurado como investigada ni procesada en ninguna fase. El juez instructor determinó la inexistencia de indicios objetivos sobre su conocimiento o participación en las actividades de sus familiares. La primera edil ha defendido de forma sistemática el origen lícito de su patrimonio y su absoluta independencia.

A pesar de la ausencia de responsabilidad penal de la alcaldesa, el caso ha generado un prolongado debate político en las instituciones andaluzas. Los grupos de la oposición en el pleno del Ayuntamiento de Marbella y en el Parlamento de Andalucía han exigido explicaciones de forma ininterrumpida. Formaciones como el PSOE-A y Por Andalucía han cuestionado el incremento patrimonial de la senadora y han reclamado revisar los contratos municipales adjudicados a sociedades que pudieran vincularse al entorno de los procesados.

En esta línea, el Grupo Socialista ha instado al presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla, a aplicar medidas disciplinarias y pedir la dimisión de Muñoz, al considerar que la situación supone un menoscabo para la imagen institucional de la administración. Por su parte, la dirección regional del Partido Popular ha mantenido una estricta defensa de la presunción de inocencia, trazando una línea de separación entre la trayectoria institucional de la alcaldesa y las acciones de sus familiares. El PP subraya la existencia de resoluciones judiciales que descartan la implicación de la regidora y recuerda la revalidación de su mayoría absoluta en los comicios municipales de mayo de 2023.

La resolución de la Audiencia Nacional no ha adquirido carácter de firmeza. Las defensas procesales disponen del plazo legal fijado en la Ley de Enjuiciamiento Criminal para interponer un recurso de apelación ante la Sala de Apelaciones. De confirmarse la resolución en segunda instancia, las partes podrían elevar un recurso de casación ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo, competente para emitir un fallo definitivo.

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