El secretario general de UGT Andalucía, Oskar Martín y la secretaria general de CCOO Andalucía, Nuria López, han advertido este miércoles de que la siniestralidad laboral continúa siendo uno de los principales problemas del mercado de trabajo andaluz y ha reclamado un refuerzo de las políticas de prevención para evitar accidentes laborales que, en muchos casos, "son evitables".
Durante una rueda de prensa celebrada este miércoles en Sevilla, Martín ha recordado que desde que existen registros, desde 1988, más de 6.300 personas han perdido la vida en accidente laboral en Andalucía, una cifra que refleja la dimensión de un problema que, a su juicio, “no puede seguir siendo asumido como algo inevitable”.
Solo en 2025 fallecieron 121 trabajadores y trabajadoras en Andalucía, lo que equivale a una muerte cada tres días.
“Detrás de cada número hay una historia y una familia que ve cómo una jornada laboral normal termina en tragedia. No podemos aceptar que morir en el trabajo forme parte del ecosistema laboral”, ha señalado el secretario general de UGT.
Más de 100.000 accidentes laborales en un año
Según ha explicado el dirigente sindical, durante el pasado año se registraron en Andalucía 103.609 accidentes de trabajo con baja, lo que supone que más de cien mil personas sufrieron lesiones mientras desarrollaban su actividad laboral.
Además, uno de cada cuatro accidentes graves que se producen en España ocurre en Andalucía, lo que evidencia que la comunidad mantiene un problema estructural en materia de prevención.
Martín ha subrayado también que determinados sectores continúan concentrando una elevada siniestralidad. En este sentido, ha señalado que la construcción registró en 2025 un incremento del 37% en los fallecimientos, aunque ha advertido de que el problema no se limita a este ámbito.
“El sector servicios registró 50 personas fallecidas el pasado año, lo que demuestra que los riesgos laborales afectan a una gran diversidad de actividades económicas”, ha indicado.
Falta de evaluación de riesgos
Uno de los datos que, según el secretario general de UGT Andalucía, explica buena parte de esta realidad es que el 46% de los accidentes graves y el 42% de las muertes laborales se produjeron en empresas que no habían realizado la evaluación de riesgos.
“Cuando una empresa no evalúa los riesgos no estamos ante un simple descuido administrativo. Estamos ante una negligencia grave que pone en peligro la vida de las personas trabajadoras”, ha afirmado.
En este sentido, ha recordado que la prevención de riesgos laborales es una obligación legal y que el incumplimiento de las normas de seguridad puede constituir incluso un delito contra la seguridad de los trabajadores.
Oskar Martín ha señalado que una de las claves del problema está en la estructura del tejido empresarial andaluz, ya que el 85% de las empresas son microempresas, donde en muchos casos no existe representación sindical ni delegados de prevención.
Para corregir esta situación, ha defendido la implantación de la figura del Delegado o Delegada Territorial de Prevención, que permitiría actuar en aquellas empresas donde actualmente no existe supervisión preventiva.
“Hoy ocurre algo que no podemos aceptar: en miles de pequeñas empresas nadie vigila si se cumplen las normas de seguridad”, ha afirmado.
Un decálogo conjunto contra la siniestralidad
Durante la rueda de prensa, UGT y CCOO han presentado conjuntamente un decálogo de medidas estructurales para reducir la siniestralidad laboral en Andalucía.
Entre las propuestas planteadas se encuentra la implantación de la figura del Delegado o Delegada Territorial de Prevención, con el objetivo de garantizar la supervisión preventiva en las miles de pequeñas empresas donde actualmente no existe representación sindical.
Asimismo, ambos sindicatos reclaman la creación de un Sistema Andaluz de Declaración de Enfermedades Profesionales que permita aflorar patologías laborales que hoy permanecen ocultas, así como reforzar el control sobre los incumplimientos empresariales en materia de prevención.
El documento también plantea la puesta en marcha de planes específicos de salud mental laboral, la incorporación de la perspectiva de género en las políticas preventivas y la investigación de todos los accidentes mortales y los más graves para evitar que vuelvan a repetirse.
Junto a ello, el decálogo propone reforzar la prevención en los accidentes laborales en desplazamiento, impulsar la formación continua en prevención de riesgos laborales -especialmente en las pequeñas y medianas empresas-, mejorar los sistemas de vigilancia de la salud en las empresas y fortalecer el sistema institucional andaluz de prevención de riesgos laborales.