El PP de Feijóo ha rechazado sentarse a negociar con el Gobierno central el denominado pacto de Estado contra el cambio climático, una demanda que ha reiterado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en cada una de las comunidades que han sufrido las devastadoras consecuencias de los incendios. En todas ellas, lo hacía con el presidente autonómico correspondiente, excepto en Madrid, donde la presidenta autonómica estuvo ausente.

Por tanto, ahora el PP ha vuelto a llevar la contraria al Gobierno central, a quien no cede ni un milímetro de margen, y ha rechazado las medidas que propone el Ejecutivo liderado por Sánchez. Ante eso, el PP ha rescatado su propio Plan Forestal, presentado en agosto de 2025 y que ahora volverá a llevar al Congreso en forma de Proposición No de Ley (PNL).

El Plan Integral de Feijóo está compuesto por 50 medidas en 12 páginas y fue (re)presentado por el secretario general del PP, Miguel Tellado, el pasado jueves, después de que la dirección nacional se reuniera de forma telemática con los diferentes consejeros de Medio Ambiente de su partido.

“Es fundamental que el Gobierno de España asuma su responsabilidad financiera y no traslade todo el coste de la emergencia a las comunidades”, sostuvo Tellado. “Al fuego no se le vence con consignas, sectarismo y ecologismo de salón. Se le combate con medios, con una planificación anual rigurosa, con recursos y escuchando a los expertos y a quienes viven en nuestro medio rural y lo conocen bien”.

Contradicciones

En este nuevo ciclo electoral, el PP ha firmado hasta cuatro acuerdo con Vox para gobernar la Junta de Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía. Pactos que son una suerte de copia y pega entre formaciones, que comparten intereses similares y han sido acuerdos negociados desde las matrices de dichas organizaciones; es decir, Madrid, entre el equipo de Feijóo y el de Santiago Abascal. Los pactos contemplan las medidas ideológicas de la ultraderecha, donde brilla la prioridad nacional disfrazada de metáforas, y los acuerdos contra lo que los ultras califican como "terrorismo climático".

De hecho, en Andalucía, la virulencia de los ultras y el reciente acuerdo obligó a Moreno y a su equipo rectificar sus declaraciones sobre la implicación del cambio climático en la voracidad de los incendios. Un concepto, el "cambio climático", que Vox niega.

En ese punto llegamos a los acuerdos entre formaciones y los acuerdos alcanzados en las distintas autonomías, donde llama la atención que, mientras que Feijóo insta al Gobierno central a "recapacitar" su postura y apoyar su Plan, son los propios acuerdos firmados entre PP y la ultraderecha los primeros que legislan en contra de su plan.

En el punto 42 del 'Plan Integral de Ayuda, Recuperación y Prevención para el medio rural y forestal' del PP, se propone: "Incentivar las prácticas agrícolas y ganaderas que contribuyan al mantenimiento de los montes y la prevención de incendios en el Plan Estratégico de la PAC en España". Es decir, el espíritu de esta medida lo que pretende es incentivar económicamente el cuidado del monte, aunque responsabilice al ganadero y evada la responsabilidad autonómica.

En cualquier caso, en esa retórica de desregulación y contra las políticas climáticas, el pacto entre PP y Vox establece un compromiso con agricultura y ganadería, donde ambos partidos se comprometen a otorgar subvenciones y ayudas directas al sector primario pero "sin condicionalidad medioambiental adicional". Es decir, el incentivo que existía para que las personas pudieran realizar esa labor que propone el propio PP a nivel nacional en Andalucía se elimina.

"Pacto Verde"

En el documento de Feijóo, las medidas comprendidas entre los puntos 33 y 37 están dentro del blique "a nivel europeo". Así, se pretende usar los fondos comunitarios (NextGeneratioEU, el mecanismo Restore y el refuerzo de rescUE) para implementar medidas; unos fondos que, generalmente se conceden en forma de contraprestación por implementar las medidas que Europa dicta en política climática, en este caso.

Mientras tanto, Moreno y Gavira pactaron en el punto 133 que Adalucía quedará "libre de cargas autonómicas derivadas del Pacto Verde Europeo". Es decir, mientras que a nivel nacional el PP pide integrarse en las políticas de Bruselas, a nivel autonómico se suscribe que la comunidad se sitúa en contra de las directrices que dicta la Comisión.

Cambio climático y descarbonización

En los puntos 40 y 42 del plan presentado por Feijóo, el PP propone abiertamente impulsar la "agricultura del carbono" y la "descarbonización de la economía". La medida busca que los agricultores y el sector forestal obtengan ingresos participando en los mercados de carbono por su contribución contra el cambio climático.

Sin embargo, la postura en Andalucía vuelve a chocar con lo que defiende la dirección nacional. En el punto 133 del acuerdo firmado con Vox, ambas formaciones rechazan estas políticas por considerarlas una "imposición de agendas ideológicas". Además, pactan revisar la Ley de Cambio Climático andaluza para eliminar sus organismos y presupuestos, comprometiéndose a que la comunidad quede "libre de cargas" vinculadas a la Agenda 2030. Es decir, mientras Feijóo asume en Madrid el lenguaje y los mecanismos ecológicos para buscar rentabilidad en el campo, en Sevilla el PP firma un documento que califica esos mismos conceptos de dogma ideológico.

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