• La marca abandona el modelo de colaboraciones para apostar por una identidad más sólida, donde la clave está en la permanencia.

Kylie Jenner está marcando un nuevo rumbo para KHY. Tras una etapa inicial impulsada por lanzamientos colaborativos y dinámicas más ligadas al hype, la firma entra ahora en una fase más definida, donde el foco se desplaza hacia la construcción de un armario esencial pensado para perdurar.

El cambio no es menor. Esta nueva dirección apuesta por piezas diseñadas para repetirse en el día a día, alejándose de la lógica de lo efímero. La propuesta se centra en básicos elevados que combinan funcionalidad y estética, con una clara intención de trascender temporadas.

La colección que lidera este giro, titulada 'Born in LA', introduce una serie de siluetas familiares reinterpretadas con matices contemporáneos. Los vestidos maxi de jersey aportan fluidez y comodidad, mientras que el denim se actualiza con detalles inesperados que lo alejan de su uso más convencional. A esto se suman fleeces y camisetas estructuradas que completan una oferta coherente, donde la calidad del material y la durabilidad son protagonistas.


A nivel estético, la colección juega con la dualidad, mezclando códigos masculinos y femeninos sin caer en extremos. Las piezas más llamativas conviven con básicos depurados, creando un equilibrio que responde a una visión más madura del diseño.

Con este reposicionamiento, KHY reduce el ritmo de lanzamientos constantes para centrarse en una estrategia más cuidada y selectiva. La prioridad ya no es generar ruido, sino construir una identidad sólida basada en la versatilidad, la calidad y la capacidad de mantenerse relevante más allá del momento.

El lanzamiento de esta nueva etapa tuvo lugar el 28 de abril a través de la web oficial de la marca, consolidando el inicio de una evolución que apunta a redefinir su lugar dentro del panorama actual.