La relojería de lujo atraviesa una nueva etapa marcada por la discreción y la precisión estética, y Hermès acaba de confirmarlo con el lanzamiento del Cape Cod “Mini”, una reinterpretación refinada de su histórico diseño de 1991 creado por Henri d’Origny. La pieza conserva la emblemática caja “cuadrado dentro de rectángulo”, inspirada en los eslabones de una cadena de ancla, pero reduce sus proporciones a 27 x 20 mm, transformando el reloj en un auténtico accesorio de joyería.
Disponible en acero o en oro amarillo, la colección presenta esferas en tonos argenté, étoupe, ardoise, doré y Rouge H. Algunas versiones incorporan 46 diamantes engastados, potenciando su carácter sofisticado sin caer en la ostentación. Cada modelo se acompaña de correas de piel Swift o piel de cabra Chamkilight en formato simple o doble tour, uno de los códigos más reconocibles de la maison.



Cortesía de Hermès
El Cape Cod Mini integra un movimiento de cuarzo suizo de alta precisión y resistencia al agua de 3 bar, combinando funcionalidad cotidiana con elegancia. Llegará a boutiques seleccionadas a mediados de abril, reafirmando la nueva tendencia del lujo contemporáneo: piezas más pequeñas, más íntimas y con mayor carga artesanal.