Los rumores sobre una supuesta fractura en la familia Beckham han marcado el año mediático. Las especulaciones comenzaron en mayo, cuando Brooklyn Beckham no asistió al 50 cumpleaños de David Beckham, un gesto que avivó teorías sobre un distanciamiento con sus padres y hermanos. En los meses siguientes, los movimientos en redes —como el presunto unfollow de Romeo y Cruz a su hermano mayor— alimentaron aún más la narrativa de una posible ruptura interna.

La ausencia de cualquier miembro del clan Beckham en la renovación de votos de Brooklyn y Nicola Peltz en agosto terminó de consolidar la percepción pública de que algo no estaba bien. Aunque la familia no ha confirmado ni desmentido directamente estas teorías, Victoria Beckham dejó entrever en el pódcast Call Her Daddy que los vínculos familiares atraviesan una etapa distinta: “Somos una familia muy unida… pero tienen que seguir sus propios caminos”.

Ahora, según publica Heat, podría producirse un inesperado reencuentro: todos coincidirían en la boda de Holly Ramsay, hija del chef Gordon Ramsay, y del nadador olímpico Adam Peaty, que se celebra el 27 de diciembre. Ambas familias mantienen una estrechísima relación desde hace años, lo que convierte este evento en un terreno neutral —y simbólico— para la posible reconciliación.

Una fuente cercana aseguró a la revista que la noticia de que Brooklyn había confirmado su asistencia pilló completamente por sorpresa a Victoria: “No se lo esperaba en absoluto. No pensó que fuera a venir con la situación actual”. Según el informante, la diseñadora se había mantenido nerviosa durante el fin de semana de despedida, temiendo un encuentro cargado de tensión emocional.

Por su parte, Brooklyn negó cualquier tipo de conflicto durante una aparición en la Ryder Cup en septiembre. “Siempre habrá gente diciendo cosas negativas, pero tengo una esposa muy comprensiva. Hacemos nuestra vida y somos felices”, declaró, antes de zanjar el tema: “Siempre van a decir basura”.

Con la fecha del enlace cada vez más cerca, todas las miradas estarán puestas en una posible fotografía familiar que, de producirse, podría poner fin —o reavivar— uno de los rumores más persistentes del año. ¿Será el principio de una nueva etapa para los Beckham? En pocos días lo sabremos.