Cuando recibió el mensaje de su mánager, Sebastiano Pigazzi no imaginaba que su nombre pasaría a formar parte de un universo tan icónico. En cuestión de días, su personaje Giuseppe, un joven poeta italiano, irrumpía en la segunda temporada de ‘And Just Like That…’ para revolucionar la historia de Anthony Marentino.
“Creo que fue por un mensaje de texto”, recuerda con naturalidad. Lo que vino después fue inesperado y emocionante: rodar en Nueva York, compartir escena con estrellas como Sarah Jessica Parker, Cynthia Nixon, Kristin Davis y la gran Patti LuPone, y convertirse en el “crush” de medio internet.
“Ellas son extremadamente profesionales. Grandes compañeras de escena. Trabajar con Patti como madre en la ficción fue un lujo”.



Aunque había visto algunos episodios sueltos de ‘Sex and the City’, lo que más recordaba eran las películas. Aun así, se integró con naturalidad. “Fue encantador unirme al proyecto. Y con Mario Cantone (Anthony), la conexión fue inmediata. Nos llevamos bien desde el primer día y ahora somos muy amigos. Trabajar con él es fluido. Es un talento y una persona especial”.
Con Giuseppe, comparte cierta sensibilidad artística. “Somos bastante distintos, quizá coincidimos en su amor por el arte”. A lo largo de la temporada, su papel ganó presencia hasta convertirse en una pieza emocional clave. “No lo esperaba, pero lo deseaba”. Ahora, su popularidad ha subido como la espuma, y no solo por su talento.
“Supongo que ser ‘el chico atractivo’ del show puede ser útil si muestra que tengo rango actoral y capacidad para transformarme”.


Sebastiano ya había demostrado esa versatilidad en proyectos anteriores como ‘We Are Who We Are’ de Luca Guadagnino, o ‘The Offer’, la serie sobre el rodaje de El Padrino. “Me encanta cambiar de género. Cada historia trae retos y circunstancias nuevas que hacen que todo sea más interesante”.
Más allá de actuar, ha escrito y dirigido un cortometraje, y no se detiene ahí. “Estoy armando un largometraje improvisado que también dirijo. Me encantaría seguir dirigiendo en el futuro”.
¿Y el apellido Pigazzi? ¿Y el peso del legado familiar? Él lo relativiza. “No es tan importante como la gente cree. Es un honor venir de una familia con vínculos al cine, pero nunca influyó en mi decisión de ser actor. Ni entonces, ni ahora”.


El futuro ya está en marcha. “Vuelvo al trabajo a finales de septiembre con una nueva serie, y seguiré desarrollando proyectos más personales”. En cuanto a lo que viene después… “Creo que saldrán dos o tres películas en 2026. Y los sueños… esos prefiero dejarlos en las nubes”.
Y así, entre poesía, moda, televisión y cine, Sebastiano Pigazzi sigue construyendo una carrera con mirada propia y sin ataduras. Lejos de limitarse a ser “el guapo de la serie”, el actor italiano deja claro que lo suyo es habitar personajes, explorar historias y, poco a poco, abrirse paso en la industria con sensibilidad, criterio y una curiosidad creativa que no se detiene.