La firma Rick Owens ha anunciado que eliminará por completo el uso de pieles animales en todas sus futuras colecciones, un paso determinante en la transformación ética de la moda contemporánea. La medida, confirmada el 15 de diciembre, responde a un contexto creciente de presión social y a una revisión interna del impacto medioambiental asociado a estas prácticas. El compromiso queda recogido en la sección Eco-Aware de su web oficial, donde la casa declara que tras una década de reducción progresiva, la producción de piel ha sido descartada de forma definitiva. La decisión tuvo un efecto inmediato: piezas como el icónico bolso de visón desaparecieron del catálogo online de la marca.
El detonante final fue una campaña de protestas organizada por la Coalition to Abolish the Fur Trade, que durante cinco días señaló directamente a Rick Owens por su histórico uso de pieles en prendas y accesorios. Las manifestaciones se llevaron a cabo en puntos estratégicos para la marca, como el espacio londinense donde se exhibía Rust Never Sleeps, así como en las tiendas de Los Ángeles y Nueva York. El movimiento presionó para que la casa adoptara una postura acorde con la evolución ética que domina el sector del lujo.
Esta decisión se alinea con un cambio estructural en la industria, que en los últimos meses ha acelerado su transición hacia políticas fur-free. Editoriales internacionales como Condé Nast han vetado el uso de piel en sus publicaciones, mientras que la Council of Fashion Designers of America ha prohibido su presencia en la New York Fashion Week. El anuncio de Rick Owens no solo lo posiciona dentro de esta corriente global, sino que reafirma el peso que la responsabilidad ambiental y la sensibilidad social tienen hoy en la construcción del lujo contemporáneo.