¿Recuerdas a Surya Bonaly, la increíble patinadora francesa que hizo un backflip en los Juegos Olímpicos de Invierno de 1998 en Japón? Camille Miceli ciertamente la recuerda, y por eso agregó algunos vestidos de jersey con estilo de patinadora y algunos decorados con brillos, para su enérgica colección de otoño para Pucci.

“Era una mujer muy libre y valiente”, comentó Miceli con entusiasmo sobre Bonaly, conocida por sus coloridos trajes, su audaz destreza atlética y por abrir el camino para más patinadores negros. (En sus días en Chanel, Gilles Dufour le presentó a Miceli este deporte y quedó enganchada).
Miceli comparte parte del coraje de Bonaly, atreviéndose a llevar a Pucci a una variedad de nuevos territorios mientras sigue anclada en los estampados exuberantes de la marca italiana y en su estilo jet-set que alcanzó su apogeo en los años 70, una era que la diseñadora franco-italiana adora.
Pantalones acampanados, maxifaldas, blusas transparentes y monos ajustados con estampados vivos crean una imagen extravagante, inspirada también en los ostentosos atuendos de Prince, otra figura cultural que desafió los límites y a la que Miceli mencionó.

