- La artista inicia una nueva era marcada por la calma, la evolución personal y una creatividad que sigue expandiéndose en múltiples direcciones.
Tras su aclamado paso por el cine con ‘Wicked’, donde logró una nominación al Oscar por su interpretación de Glinda, Ariana Grande atraviesa uno de los momentos más dinámicos de su carrera. Lejos de limitarse a la música, la artista continúa ampliando su presencia en la industria con proyectos como ‘Ahora los suegros son ellos’, la nueva temporada de ‘American Horror Story’ y su participación junto a Jonathan Bailey en el revival londinense de ‘Sunday in the Park with George’. Sin embargo, en medio de esta expansión, su vínculo con la música sigue siendo central.
El pasado 28 de abril, Grande anunció su esperado octavo álbum de estudio, ‘Petal’, acompañado de una portada que ya anticipa el tono del proyecto: una imagen en blanco y negro donde aparece sonriente, con los ojos cerrados y una actitud relajada, alejada de cualquier tensión. Una estética que no parece casual, sino una declaración de intenciones.
Durante las semanas previas, la cantante ya había insinuado este nuevo universo creativo a través de referencias visuales vinculadas a flores y crecimiento. En un montaje de clips de estudio, describió el espíritu del álbum como “algo lleno de vida, creciendo a través de las grietas de algo frío, duro y desafiante”. Una metáfora que sugiere transformación, resiliencia y, sobre todo, una mirada más optimista.
El lanzamiento de ‘Petal’ está previsto para el 31 de julio, en plena gira de ‘Eternal Sunshine’, un contexto que añade una capa emocional adicional al proyecto. De hecho, la propia artista ha dejado entrever que esta etapa podría marcar un punto de inflexión en su relación con los escenarios. En su paso por el pódcast de Amy Poehler, confesó: “Estoy muy emocionada por esta pequeña gira, pero creo que puede que no vuelva a ocurrir en mucho, mucho tiempo”. Una afirmación que, aunque no definitiva, sugiere la posibilidad de un cierre simbólico.
“Voy a darlo todo, va a ser hermoso, y estoy muy agradecida. Creo que por eso lo hago, como un último momento así. Por ahora”, añadió, dejando claro que este ciclo tiene un significado especial dentro de su trayectoria.
A pesar de estas reflexiones, Ariana Grande ha sido tajante respecto a su relación con la música. Lejos de cualquier retirada, la artista ha reiterado que cantar sigue siendo una parte esencial de su vida. En una publicación en redes sociales el pasado verano, respondió directamente a quienes cuestionaban su continuidad en la industria: “Es muy absurdo pensar que porque tenga muchas cosas entre manos voy a abandonar el canto y la música”.
Para Grande, este arte no es solo una profesión, sino una necesidad. “Es y siempre ha sido mi salvavidas”, explicó, subrayando que su objetivo actual pasa por encontrar un equilibrio entre sus múltiples facetas. Un equilibrio que no necesariamente seguirá las formas del pasado, pero que responde a una visión más personal: “Puede que no se vea exactamente como antes, pero me gusta mucho más cómo se ve en mi cabeza. Me estoy divirtiendo. Me siento agradecida, emocionada e inspirada”.