A sus 45 años, Macaulay Culkin se define como “técnicamente retirado”. Una afirmación que puede resultar desconcertante si se observa su actividad reciente, con un papel de voz en ‘Zootopia 2’, apariciones en ‘Running Point’ y su regreso a la pantalla con la segunda temporada de ‘Fallout’, estrenada recientemente.

La explicación llegó durante su paso por el pódcast SmartLess, donde el actor describió su particular relación con la industria. “Me retiro y, si encuentro algo que me gusta, dejo de estar retirado, hago ese trabajo y me retiro inmediatamente después. Cada proyecto es el último”, confesó con naturalidad.

Aunque Culkin ha trabajado de forma relativamente constante en su etapa adulta, también recordó el largo paréntesis que marcó su carrera tras ‘Niño Rico’ en 1994. “Lo dejé durante casi una década. Fui al instituto, me enamoré, me emborraché por primera vez, cosas así”, relató, subrayando la libertad que le permitió haberse consolidado económicamente desde niño.

Esa independencia es, precisamente, la clave de su postura actual. “Estaba en una posición en la que podía no hacer nada y jugar a videojuegos todo el día. Podía hacer lo que quisiera”, explicó, dejando claro que hoy su motivación no es la necesidad. “Ya había terminado. Hice mi nombre, dejé mi huella, hice mi fortuna. La única razón por la que trabajo ahora es porque me gusta”. Para Culkin, los únicos motivos válidos para aceptar un proyecto son claros: pago, placer y prestigio.

En paralelo, el actor también sorprendió recientemente al revelar que tiene una idea para una nueva entrega de Solo en casa, en la que retomaría su icónico papel de Kevin McCallister. Una posibilidad que, fiel a su filosofía, solo se materializaría si realmente le apetece volver a hacerlo.