Kate Moss vuelve a situarse en el centro del lujo contemporáneo con la campaña festiva 2025 de Messika, una propuesta visual que combina profundidad estética, magnetismo y un homenaje directo al ADN de la Maison. Fotografiada por Oliver Hadlee Pearch y bajo la dirección creativa de Ezra Petronio, la serie despliega una atmósfera teñida de púrpura que evoca el glamour nocturno de los años setenta, reinterpretado con una mirada actual. La modelo británica aparece envuelta en ese universo parisino invernal con la seguridad que define sus proyectos más recientes, consolidando su estatus como uno de los rostros imprescindibles de la era moderna.

El vínculo entre Moss y Messika viene de lejos, pero esta campaña explora una faceta más íntima, inspirándose en los recuerdos de infancia de Valérie Messika y en el color emblemático de la firma. La supermodelo atraviesa las escenas con su melena rubia inconfundible y su presencia tranquila y penetrante, sosteniendo la narrativa visual sin esfuerzo. En las imágenes luce el collar y la pulsera Move Link, diseños que se adaptan a su silueta con la naturalidad de una segunda piel. Más adelante, aparecen las piezas D-Vibes, cuyos volúmenes y líneas aportan un ritmo más luminoso dentro de la secuencia.
Para Valérie Messika, Moss siempre ha sido una musa real, una figura capaz de encarnar la elegancia instintiva y la valentía estética que han guiado la evolución de la Maison. Esta nueva campaña refuerza ese diálogo creativo y lo coloca en un contexto que celebra la historia compartida. Moss no solo ha sido imagen de distintas colecciones, sino que también colaboró en una línea de Alta Joyería, un antecedente que da a esta etapa un aire de retorno natural y coherente.

La campaña se expande al interior de las boutiques Messika, donde la dirección artística festiva transforma los escaparates y atmósferas mediante luces violetas, composiciones de globos e instalaciones centradas en el brillo del diamante. Space Dawg Studio aporta ilustraciones y animaciones en 2D que introducen un matiz más suave y estacional, creando un contraste estudiado con el tono cinematográfico de las fotografías.

Kate Moss sostiene el relato de principio a fin. La campaña la enmarca con precisión, resaltando tanto la quietud poderosa de su presencia como la claridad del universo visual creado a su alrededor. Su relación con la marca, su trayectoria conjunta y su capacidad para dominar la escena sin artificios convierten la propuesta festiva 2025 en una celebración de su aura atemporal y del lenguaje creativo de Messika.