A sus 56 años, la cantante y actriz no mantiene actualmente ninguna relación sentimental y ha decidido concentrarse en su trabajo y en su familia, especialmente en sus hijos, los mellizos Emme Maribel Muñiz y Maximilian “Max” David Muñiz, de 17 años, fruto de su matrimonio con Marc Anthony.

Según una fuente citada por People, la artista “parece feliz y en calma”, una etapa de aparente estabilidad personal tras una relación que comenzó con una boda en 2022, continuó con la separación en 2024 y concluyó legalmente en 2025. Aunque recientemente fue vista junto a Ben Affleck comprando regalos, todo apunta a un vínculo cordial y ya desligado de lo sentimental.

En el plano profesional, Jennifer Lopez, protagonista de ‘El beso de la mujer araña’, atraviesa un momento de reflexión estratégica. Tras los resultados irregulares —por decirlo con elegancia— de sus últimos tours, la artista parece replantearse su próximo movimiento. La ironía no pasa desapercibida: después de giras que no lograron el impacto esperado, ahora su entorno apunta a la posibilidad de lanzar un nuevo single como forma de reconectar con el público desde un formato más controlado y menos expuesto.

Durante este mes, Lopez ha sido vista entrando y saliendo del estudio de grabación con frecuencia, en ocasiones luciendo un total look rosa y en otras apostando por un outfit más minimalista que dejaba ver su trabajado abdomen. Imágenes que refuerzan la idea de una artista activa, enfocada y decidida a escribir su siguiente capítulo sin distracciones sentimentales.

Soltera, disciplinada y consciente del momento que atraviesa su carrera, Jennifer Lopez parece dispuesta a encarar 2026 con pragmatismo y una pizca de ironía: menos épica de estadio, más control creativo. Una estrategia que, viniendo de ella, nunca debería subestimarse.