En un sector donde la innovación suele medirse en nanosegundos, Ulysse Nardin vuelve a romper esquemas. La maison suiza ha presentado su nueva edición limitada: el Freak X Gold Enamel, un reloj que fusiona tecnología contemporánea con una de las técnicas decorativas más antiguas del mundo: el esmalte guilloché-flinqué.

Una pieza sin agujas, sin corona y sin concesiones

Siguiendo la tradición de la línea Freak, este modelo prescinde del dial convencional. En su lugar, un movimiento tipo carrusel volante gira sobre su eje cada hora, indicando los minutos a través de su propia estructura. La lectura horaria se completa con un disco giratorio en oro rosa de 22 quilates que actúa como índice de las horas, decorado con esmalte azul profundo y un patrón de rayos solares.

La innovación no solo está en el diseño: ajustar la hora se realiza mediante el bisel, y la carga automática se gestiona desde el fondo de la caja. Con 43 mm de diámetro, la caja está realizada en titanio con recubrimiento PVD azul y detalles en oro rosa, complementada con una correa de aligátor en tono a juego.

Artesanía única: cada unidad, una obra irrepetible

Detrás de cada disco de esmalte hay más de ocho horas de trabajo artesanal, supervisado por los expertos del taller Donzé Cadrans, propiedad de la propia firma. La técnica flinqué, que combina grabado guilloché con esmalte translúcido, convierte a cada pieza en un ejemplar único. No existen dos Freak X Gold Enamel exactamente iguales, lo que acentúa su carácter exclusivo.

Sólo 120 unidades en el mundo

Limitado a 120 ejemplares, este reloj no solo es una declaración de estilo, sino una inversión en arte relojero. Con una reserva de marcha de 72 horas y resistencia al agua de 50 metros, el Freak X Gold Enamel está disponible a un precio de $48,500 (sin impuestos), exclusivamente a través del sitio oficial de Ulysse Nardin.