Aunque el apellido Lively suena perfecto para una estrella de Hollywood, la verdad detrás de su origen es cualquier cosa menos glamourosa. Blake Lively nació como Blake Ellender Brown, pero su apellido actual fue adoptado por conveniencia… y proviene del exmarido de su madre.

Todo comienza con Elaine, madre de Blake, quien tuvo dos hijas —Robyn y Lori— fruto de un matrimonio anterior con Ronald Otis Lively. Tras su divorcio, Elaine decidió mantener su apellido de casada. Años después, conoció al actor Ernest Wilson Brown Jr., quien no solo se casó con ella, sino que tomó el apellido del exesposo de su esposa para “unificar” la familia bajo un solo nombre: Lively.

¿Por qué? Porque Robyn Lively (media hermana mayor de Blake) ya era conocida en Hollywood por su papel en Teen Witch’ (1989), y mantener un apellido con fama era más estratégico que empezar desde cero.

Pero lo más inquietante es que este movimiento no fue casual: la familia tomó un nombre que no les pertenecía biológicamente para crear una imagen pública más poderosa. Muchos fans de Blake ahora señalan que, lejos de ser una anécdota, esto podría explicar los mensajes sutiles de la actriz sobre “identidad manipulada” y “engaños ocultos”.

¿Dinastía o construcción artificial? El apellido que convirtió a Blake en un ícono global esconde una historia de decisiones familiares que, hoy más que nunca, están bajo la lupa.